CULTURA

El teatro, un arte que enseña

El teatro, como definición, se trata de una arte viva, ya que los involucrados usan su cuerpo como vía para interpretar un personaje, y por ende, para transmitir un mensaje al público que disfruta de las obras. Tanto para los actores como para los espectadores, es una experiencia que significativamente puede aportar a nivel personal y académico.

El que los niños participen en obras de teatro colabora de manera integral al desarrollo del menor. Alam Sarmiento Rea, psicólogo, actor, director de teatro y docente en distintas universidades de La Laguna, señala que ser espectadores de una puesta en escena, aporta a los pequeños una experiencia diferente a la que reciben a través de aparatos electrónicos.

Menciona que esto les ayuda a conocer un tipo de convivencia diferente con otras personas en distintas actividades. “Yo lo que creo es que denota una experiencia sensorial significativa que no les da otra actividad que tengan a esa edad”, declara Sarmiento Rea, quien posee una amplia experiencia al frente de talleres estudiantiles actorales.

Pedagógicamente, el contacto con expresiones artísticas puede aportar diversas cualidades a los menores al momento de practicarlas. Según la asociación EduBolivia, en la etapa infantil puede ser un camino hacia la estimulación de la creatividad, que mejora la memoria, detonar habilidades expresivas y personales, aspectos necesarios para la comunicación entre individuos.

Alam señala que en la pedagogía teatral hay tres opciones: la enseñanza del arte como tal, lo cual prepara para ser artista; la formación integral de las personas a través del arte; y desarrollar habilidades creativas, motrices y de conocimiento. Siendo éstas dos últimas, las alternativas más usadas en los planteles educativos.

“El teatro se ha vuelto una herramienta muy utilizada porque provee al alumno técnicas de desarrollo personal, trabajo en equipo, trabajo colaborativo, imaginación, diálogo, reflexión, de sentido común, entre otras habilidades, así como el aprendizaje a través del juego”, señala.

Por último, Alam Sarmiento considera que no debe verse a esta enseñanza extracurricular como una manera de que el alumno obtenga solamente beneficios individuales, sino que también se proyecte a la pedagogía teatral como una manera de que el menor se integre a su comunidad e incremente sus aportaciones al valioso trabajo colectivo.

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