DEPORTES

Ireen Wust agiganta su leyenda olímpica con el sexto oro

Los Juegos Olímpicos de Pekín son los últimos en la carrera de Ireen Wust. La patinadora neerlandesa confirmó el mes pasado que esta sería su penúltima gran cita, y que se despediría del deporte profesional en la final de la Copa del Mundo, programada para marzo en Países Bajos.

Antes de ello, Wust ha empezado a despedirse de la cita olímpica por la puerta grande, aumentando más si cabe su leyenda. La neerlandesa se ha hecho con el oro en la prueba de 1.500 metros, récord olímpico incluido, siento este su duodécimo metal en unos Juegos, el sexto de oro (además, tiene cinco platas y un bronce). Ambos son los mejores registros de cualquier deportista neerlandés en la historia de los Juegos Olímpicos.

La hegemonía neerlandesa en patinaje de velocidad continúa. Desde Nagano 1998, han dominado en el medallero de este deporte en cada cita olímpica, y en Pekín van camino de hacer lo propio. Ya son dos oros, pues Schouten ganó hace dos días el 3.000 metros femenino, la plata de ayer de Roest en el 5.000 masculino y el bronce que ha ganado Antoinette de Jong en estos 1.500 que han coronado a su compatriota Wust. 

Si la de Roest suponía la medalla número 127 en patinaje de velocidad sobre un total de 132 metales conseguidos por los neerlandeses en los Juegos, esa estadística hoy ya es de 129 sobre 134. El seguimiento que hay en los Países Bajos hacia este deporte se explica con el dato que ha aportado hoy el Comité Olímpico Internacional, que ha desvelado que la retransmisión televisiva del oro de Schouten registró mejores audiencias televisivas en el país que cualquier evento de los pasados Juegos Olímpicos de Tokio.

La de 1.500 metros es la prueba fetiche de Wust, quien nunca se ha bajado del podio en esta distancia en los Juegos Olímpicos. Desde Turín 2006 siempre ha estado en el cajón final (dos oros, una plata y un bronce) y esta vez no iba a ser menos.

 La siete veces campeona mundial de Allround y 15 veces campeona del mundo de distancia ha salido al ‘Lazo de Hielo’ de Pekín dispuesta a poner el broche final a su carrera. Y vaya si lo ha hecho. Ha detenido el tiempo en 1.53.28, batiendo el récord olímpico que su compatriota Ter Mors fijó en 2014. 

Solo la japonesa Miho Takagi ha plantado cara a Wust, pero la nipona se ha desfondado en los metros finales y ha tenido que conformarse con la plata.

Con este triunfo, Wust iguala a la soviética Lidia Skoblikova como las patinadoras con más oros olímpicos. Además, sus medallas en cinco Juegos Olímpicos consecutivos introducen a la neerlandesa en los libros de historia.

Y todavía no ha escrito la última página. También competirá el martes 15 en persecución por equipos, prueba en la que ya tiene dos metales olímpicos, y estará el jueves 17 en los 1.000 metros, donde ya consiguió la plata en Sochi. Serán los dos últimos pasos de una de las mayores leyendas de la historia de los Juegos Olímpicos.

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