CULTURA

La arqueología y las artes: su relación en torno al Recinto Sagrado de Tenochtitlan

En el marco del 80 aniversario de El Colegio Nacional y con el fin de mostrar mediante el arte los escenarios rituales y algunos hallazgos registrados en el Recinto Sagrado de Tenochtitlan se presenta la exposición Ofrendas ocultas.

Bajo la curaduría del director del Proyecto Templo Mayor (PTM) y miembro del Colnal, Leonardo López Lujan, la muestra se compone de 33 obras en diversos formatos y dimensiones, realizadas al óleo, litografía, acuarela y plumilla, autoría del artista plástico Fernando Aceves Humana; a su vez, se acompaña de tres textos de los arqueólogos del INAH, Eduardo Matos Moctezuma, Raúl Barrera Rodríguez y del curador.

Durante el acto inaugural, Aceves Humana refirió que Ofrendas ocultas se centra en el quehacer de dos grandes iniciativas arqueológicas del INAH; el PTM, dirigido por López Luján, y el Programa de Arqueología Urbana (PAU), a cargo de Raúl Barrera Rodríguez.

“Por invitación del PTM me integré como pintor, a partir de ahí comencé a maravillarme con las ofrendas mexicas que iban descubriéndose; sus colores, la naturaleza y estética, fue lo que me motivó a describirlas de manera artística, mediante bocetos in situ, cuyas obras finales terminaba en mi taller de Oaxaca”, explicó.

En tanto, López Luján, manifestó que las piezas atestiguan la forma como se relacionan la arqueología y las artes en torno al Recinto Sagrado de Tenochtitlan.

En este sentido, el investigador emérito del INAH, Eduardo Matos Moctezuma, dijo que el trabajo de Aceves Humana cobra valor porque registró todo en el momento mismo que iban surgiendo las ofrendas; su arte, complementa lo que ofrece la ciencia.

Por su parte, Raúl Barrera Rodríguez destacó que el artista plasmó, de forma amplia y creativa, el contexto de los cráneos del Huei Tzompantli, así como las características morfológicas de cada uno de ellos.

Entre los hallazgos más importantes, recreados por el pincel de Fernando Aceves Humana, está la Ofrenda 125 del Templo Mayor, hallada en 2008, al oeste del monolito de la diosa de la tierra, Tlaltecuhtli. Ahí, se localizó una caja de sillares de tezontle, donde los antiguos sacerdotes depositaron el cadáver de un cánido ataviado, rodeado por 19 cuchillos y ajuares de diferente calidad y simbolismo.

Otra ofrenda descubierta es la 126, la cual fue explorada de 2008 a 2010 y estaba debajo del monolito de Tlaltecuhtli. Un equipo interdisciplinario logró la identificación taxonómica de especies faunísticas, además de corales, copal, vasijas de piedra, cerámica y esculturas.

El trabajo del también especialista en grabado por la Accademia di Belle Arti di Roma, Italia, lo llevó además a registrar artísticamente, en 2015, el hallazgo del Huei Tzompantli o “muro de calaveras” ubicado por el PAU en un predio de la calle de República de Guatemala No. 24.

“El Huei Tzompantli es una pieza difícil de representar en una pintura, pero mi intención era reflejar las características de aquellos que alguna vez tuvieron vida; la energía que se siente en ese espacio y llevar al público a imaginar la actividad ritual que puedo haberse realizado ahí”, finalizó el autor.

La instalación se complementa con una sala audiovisual donde se proyectan las conferencias sobre la antigua Tenochtitlan que dictaron en el Colnal Eduardo Matos Moctezuma, en 2021; López Lujan, de 2020 a 2022, y Barrera Rodríguez, en 2021.

La exposición Ofrendas ocultas permanecerá hasta el 19 de agosto de 2023 en la Sala de Exposiciones del Colnal, ubicado en la calle Donceles No. 104, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Horario: martes a sábado, de 10:30 a 18:30 horas. Entrada libre.

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