El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) se convirtió, junto con la megafarmacia del Bienestar, en otra gran farsa durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pues erogó 376.8 mil millones de pesos, sin haber logrado cumplir con el objetivo de otorgar servicios de salud de calidad a la población.
En octubre de 2023, el exprocurador general de la República, Ignacio Morales Lechuga, acusó mediante su cuenta de X, que las solicitudes de transparencia hacia el Insabi se desechaban, con el argumento de que el Insabi ya había desaparecido. “Este podría ser el desvío más grande del sexenio y nadie ha dicho nada”.
De acuerdo con investigaciones sobre la política de salud de la anterior administración, los estudiosos han descubierto indicios de malversación de fondos, contratos amañados y la concentración de todo el sistema de salud en manos del gobierno federal.
Además, el Insabi fue un proyecto fallido, pues ni logró sustituir al Seguro Popular, ni mejorar la expansión del servicio, la distribución de medicinas, el otorgamiento de consultas ni la mejora del servicio. Fue otro fracaso del sexenio pasado.
López Obrador lo llamó “un tropiezo administrativo”, cuando en realidad se convirtió en una gran catástrofe que ahora amenaza con engullir los servicios de salud de los estados, con todo su presupuesto y el personal en activo, en uno solo, que dependerá del presupuesto federal.
A cargo de Julio Ferrer, un funcionario sin ‘expertise’ en salud, sino en la conservación del patrimonio histórico, el Insabi no funcionó mejor que el Seguro Popular, programa que sustituyó.
Por el contrario, en los primeros dos años de su operación, se incrementó la población sin acceso a servicios de salud: de 20.1 en 2018 a 50.4 millones de personas en 2022.
En 2020, el instituto gastó 106 mil 124 millones de pesos, de los cuales 96 mil 590 millones se destinaron a gasto corriente, principalmente en los rubros de “Subsidios”, con 52 mil 686 millones de pesos, y “Otros de Corriente”, por 37 mil 45 millones, correspondientes principalmente a transferencias al Fondo de Salud para el Bienestar, de acuerdo con el Análisis del Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Cuenta Pública 2020 de la Secretaría de Hacienda.
Para el siguiente año (2021), el Instituto gastó 113 mil millones de pesos, 26.5 % más de lo que le aprobó el Congreso. Mientras que para 2022, el gasto alcanzó los 114 mil 513 millones, 10.8 % superior a lo que le aprobó el Congreso.
Fue en 2023 cuando finalmente el gasto del instituto descendió, incluso por debajo de lo que le asignaron los legisladores federales, con apenas 43 mil 187 millones de pesos, es decir 59.7 % menos de lo aprobado… Debido a la súbita desaparición del organismo, el 1 de junio de 2023, transfiriendose los recursos al nuevo proyecto de salud federal, el IMSS-Bienestar, y a la Secretaría de Salud.
Por los nulos resultados, el presidente decretó la extinción del Insabi en mayo de 2023, sin rendir cuentas de los multimillonarios recursos públicos que se le entregaron, y creó el organismo público IMSS Bienestar, que antes operaba sólo como un programa del IMSS en comunidades rurales.
Ahora es el encargado de la atención de toda la población sin seguridad social.