Por Mireya Álvarez
La Generación “Carlos López Rivera”, 1961-1965 de la entonces Facultad de Jurisprudencia, hoy Facultad de Derecho, recibió un reconocimiento especial por sus 60 años de labor, trayectoria y compromiso con la justicia.
Este acto conmemorativo no solo fue una oportunidad para reflexionar sobre los logros de estos distinguidos egresados, sino también para reconocer su contribución continua a la consolidación del Estado de Derecho en la entidad mexiquense. El reconocimiento se enmarcó dentro de la celebración del aniversario de una generación que ha sido clave para el desarrollo institucional y la formación de nuevas generaciones de abogados.
Durante la ceremonia, Agustín Flores Jaimes, distinguido abogado y académico, hizo una profunda reflexión sobre la relevancia histórica de los miembros de esta generación. “La trascendencia de su esfuerzo radica en la solidez ética y profesional que han mantenido durante más de seis décadas”, señaló.
A la par, enfatizó que todos ellos “han sido pilares fundamentales en la práctica del derecho, no solo en el Estado de México, sino en toda la nación, llevando la bandera de la justicia y la equidad en todo lo que hacen.”
Los egresados de la generación “Carlos López Rivera” no solo se han destacado por su pericia técnica y jurídica, sino por un compromiso firme con los valores del servicio público, la ética profesional y la justicia social. En palabras Flores Jaimes, “su legado se proyecta más allá de sus aulas y tribunales, pues su influencia sigue siendo un faro para las nuevas generaciones de abogados que ven en ellos un ejemplo a seguir”.
Los 60 años de esta generación no son solo un testimonio de perseverancia, sino también de una constante búsqueda por mejorar la justicia y el derecho en la región, ya que, a lo largo de las décadas, los abogados de esta generación han desempeñado roles clave en diversas instituciones jurídicas y sociales, siendo protagonistas del cambio y la mejora de los procesos legales en el Estado de México.
Este acto de reconocimiento, que tuvo lugar en el contexto del aniversario de esta emblemática generación, también sirvió para reafirmar la importancia de la formación continua y el compromiso con los principios que rigen el ejercicio del derecho, así como el impacto de sus acciones sigue siendo palpable, tanto en la vida institucional como en el desarrollo de la justicia en la entidad.
Así, la UAEMéx, a través de este homenaje, no solo celebra el legado de la generación 1961-1965, sino que también resalta la importancia de continuar forjando abogados que sean, además de expertos en la ley, agentes activos en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.



