Por Martha Romero
El proceso de reforma al Estatuto Universitario de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) vive una nueva pausa ya que la reunión programada originalmente para ayer domingo 29 de junio entre la Comisión de Legislación del Consejo Universitario y el Enjambre Estudiantil Unificado fue pospuesta para el próximo martes 1 de julio, debido a que aún no concluye la elaboración del informe sobre los resultados de la consulta universitaria.
La decisión fue anunciada a través de las redes sociales de la Vocería Institucional de la UAEMéx, en un mensaje donde se explicó que la reprogramación busca contar con todos los elementos necesarios para un diálogo más completo y responsable.
En el comunicado, la Comisión de Legislación del Consejo Universitario puntualizó que continúan trabajando en el análisis de los resultados derivados de la consulta realizada a la comunidad universitaria en torno a la reforma del Estatuto Universitario, especialmente en lo relativo a los artículos 43 y del 100 al 105.
Estas disposiciones son clave para el funcionamiento de la institución, ya que abordan tanto las causales graves de faltas a la responsabilidad universitaria como el proceso de designación de la persona titular de la Rectoría.
“El trabajo de análisis aún no ha concluido, y consideramos indispensable presentarnos en la mesa con un documento integral, que refleje fielmente la diversidad de opiniones recabadas en la consulta y que permita entablar una discusión constructiva”, se precisó.
La decisión de aplazar la reunión ha generado reacciones encontradas dentro de los sectores estudiantiles organizados, y el Enjambre Estudiantil Unificado, colectivo que ha sido uno de los principales impulsores del proceso de democratización y reforma estatutaria, confirmó que fue notificado oficialmente por correo electrónico sobre el cambio de fecha.
Sin embargo, también expresó su preocupación ante la posibilidad de que la discusión se dilate innecesariamente, lo que podría interpretarse como una estrategia para enfriar el movimiento o debilitar la presión estudiantil.
“Reconocemos la importancia de un análisis cuidadoso, pero también exigimos que no se convierta en una excusa para frenar la discusión. Hemos sido claros en nuestra demanda de una reforma profunda al Estatuto Universitario que garantice procesos más democráticos y una rendición de cuentas efectiva en el ejercicio del poder universitario”, manifestó el colectivo en un comunicado difundido en sus redes.
El Enjambre propuso que la nueva reunión se realice el martes 1 de julio a las 11:00 horas en la Casa del Estudiante, dentro del edificio de Rectoría, reiterando su llamado a que estén presentes representantes del Consejo Universitario, así como de la Comisión de Diálogo y de la Comisión de Legislación Universita ria. Además, señaló que, aunque la persona titular de la Rectoría no ha sido convocada formalmente, se le invita a acudir en calidad de ciudadano universitario, “pues su presencia sería una muestra de apertura y compromiso con la comunidad”.
Cabe recordar que el artículo 43 del Estatuto Universitario se refiere a las faltas graves cometidas por miembros de la comunidad universitaria y ha sido objeto de críticas por la ambigüedad de su redacción, lo cual permite interpretaciones discrecionales que afectan la equidad en su aplicación.
Por otro lado, los artículos 100 al 105 definen el procedimiento para elegir al rector o rectora, el cual ha sido duramente cuestionado por su carácter cerrado, vertical y excluyente.
Desde que comenzó el actual proceso de reforma, iniciado tras la movilización de estudiantes que exigieron mayor democracia interna y rendición de cuentas, diversas facultades y colectivos han participado activamente en consultas, foros y asambleas. Las propuestas van desde la instauración de una elección directa del titular de Rectoría por parte de estudiantes, docentes y personal administrativo, hasta la creación de nuevos mecanismos de fiscalización universitaria.
No obstante, el ritmo del proceso ha sido lento. Para muchos observadores, la resistencia de algunos sectores dentro de la administración central ha sido evidente, al igual que los intentos por controlar el rumbo del debate mediante instancias que no necesariamente reflejan el consenso de la comunidad universitaria.
En este contexto, la posposición de la reunión programada este domingo añade una nueva capa de tensión al proceso. Si bien es comprensible que se requiera tiempo para analizar los resultados con profundidad y responsabilidad, también es cierto que las reformas en cuestión no admiten más postergaciones. La comunidad universitaria, especialmente los sectores estudiantiles organizados, espera señales claras de que las autoridades están dispuestas a romper con viejas prácticas de simulación y abrir paso a una universidad verdaderamente democrática y participativa.
De cara al martes, las miradas estarán puestas en la Casa del Estudiante. Será una oportunidad crucial para que las partes involucradas muestren voluntad de diálogo genuino, escuchen las voces que claman por cambio y coloquen sobre la mesa una hoja de ruta clara, transparente y vinculante para transformar el Estatuto Universitario. De lo contrario, el riesgo es que este proceso, como tantos otros en el pasado, termine archivado en la burocracia universitaria.



