La producción de maíz de los pueblos originarios de la región Mazahua del norte del Estado de México se encuentra en riesgo ante la falta de atención e indiferencia de la Secretaria del Campo del estado de México y de la Gobernadora de la identidad Delfina Gómez Álvarez, dejando todo a los programas federales que llegan a cuenta gotas y manteniendo en el abandono la producción agrícola de la región.
Si bien los productores hacen frente al tratar de potenciar sus cultivos, las inclemencias del tiempo, la comercialización y bajas en el precio de garantía del maíz, afectan la economía del sector, provocando abandono y migración para buscar mejores oportunidades económicas, pues el sector público solo ha tenido en la mira solo a los grandes productores.
Tal es el caso el de la comunidad de San Cristóbal de los Baños en el municipio de Ixtlahuaca cuyos campesinos tuvieron que financiar sus propios asesoramientos técnicos, con profesionales de otros estados, para producir abonos orgánicos y mejorar y aumentar su producción, pues la Secretaria del Campo no atendió los proyectos de producción que se le han hecho llegar a través de programas como Rescate al Campo y Transformando al Campo, cuyos objetivos no inciden en los problemas del sector.
Con esto se demuestra que el apoyo al campo solo queda en un discurso, porque en la realidad solo la van a conocer cuando se tomen la molestia de acercarse a los pequeños campesinos, los que conforman los núcleos ejidales y que son los que componen la mayoría del Estado de México.



