Durante la presentación en la capital mexiquense de la Feria del Elote 2025, Gumersindo Galicia Aguilar, agricultor y secretario de la Escuela de Campo del municipio de Cocotitlán, destacó con orgullo el papel fundamental del campesino en México y la trascendencia de volver a una agricultura más natural y saludable, centrada en el cultivo del maíz nativo libre de agroquímicos.
“Es para mí un orgullo y un reto mencionarles la importancia del campesino o agricultor en nuestro México, no nada más en Cocotitlán”, expresó a la par de hacer hincapié en el esfuerzo que implica transformar la tierra, el sol y los nutrientes en alimentos que verdaderamente beneficien a la salud.
Galicia Aguilar resaltó que, gracias al apoyo del Gobierno Federal, Estatal y Municipal, su familia y otras del municipio han retomado el cultivo tradicional del maíz nativo sin el uso de químicos. Este enfoque, además de rescatar las raíces culturales, permite producir alimentos más sabrosos, higiénicos y sanos.
“Sabemos de los químicos del maíz transgénico, de los herbicidas que nos producen cáncer. Actualmente, no solo en México sino en el mundo, se ha propagado mucho el cáncer precisamente por nuestra forma de alimentarnos. Somos lo que comemos”, subrayó el líder campesino.
Es por ello, que enfatizó que un elote verdaderamente libre de agroquímicos se puede encontrar en el municipio “Esa es una gran diferencia que ustedes deben disfrutar. No se pierdan esta oportunidad”.
También hizo un llamado a seguir reconociendo y protegiendo las semillas nativas como patrimonio de la humanidad, especialmente tras la reciente controversia legal con Estados Unidos por la importación de maíz transgénico.
“El campo necesita más apoyo, necesita más atención. Somos quienes tratamos de alimentar a nuestro pueblo. Este trabajo lo hacemos desde nuestra trinchera, desde el sur del campo, para que nuestro México sea más grande”, afirmó.
Finalmente, envió un saludo y reconocimiento a sus compañeros campesinos y agradeció a los medios de comunicación por hacer visibles estas luchas: “Transformamos nuestro esfuerzo y nuestras semillas nativas en alimento digno… un alimento gourmet, para que me entiendan”.
La voz de los agricultores de Cocotitlán resuena con fuerza, apostando por la salud, la tradición y la soberanía alimentaria en un país donde el campo, aunque a menudo olvidado, sigue siendo la raíz de todo.



