Es un secreto a voces que las condiciones del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles no están dando los resultados que se esperaban en cuanto a movilidad de pasajeros y un número confiable de operaciones, según reportan fuentes al interior de la citada dependencia.
Los informantes denuncian que el AIFA recibió mil 500 millones de pesos en subsidios sólo en 2024 (y casi 5 mil millones de pesos también sólo en subsidios desde su inauguración), y de manera puntual presume que en el último año tuvo ganancias por 285 millones de pesos, lo cual es una gran mentira, de acuerdo con cálculos realizados por los informantes.
“El Felipe Ángeles, a tres años de su inauguración, está lejos de tener ganancias, resultados y conectividad. Es más, cuando podría recibir a 20 millones de pasajeros al año, apenas llega a los 5 millones”, advierten.
Explican también los defensores de las “ganancias” que son utilidades operativas, las cuales se calculan restando los gastos operativos de los ingresos operativos. Y que este indicador es clave para medir la rentabilidad y eficiencia del AIFA en su operación diaria… pero tampoco eso es cierto.
“Las utilidades operativas no son ganancias, sino apenas uno de sus componentes. Sustituir unas por otras es caer en una trampa; la información que se comparte al público es una manipulación”, advierten.
Autoridades aeroportuarias aseguran que parte de las “ganancias” del AIFA se debe a lo que se cobra por el TUA (Tarifa de Uso Aeroportuario), lo cual también es poco. Basta recordar que el gobierno disminuyó el número de operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), para poder aumentar artificialmente las operaciones en el AIFA.
También denuncian que el expresidente Andrés Manuel López Obrador obligó a algunas aerolíneas a mudarse a Santa Lucía, reduciendo el número de operaciones en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez. Esto es, los números de despegues y aterrizajes pasaron por orden presidencial de 61 a 52 por hora (2022) y a 43 (2024) en promedio. Sin embargo, el haber bajado el número de operaciones en el AICM para aumentar las operaciones en el AIFA, no resultó y tampoco hubo ganancias, por el contrario, sufrieron mayores pérdidas.
“Esto se debe a que el TUA que se cobra en el AIFA es menor al que se cobra en el AICM, además de que el número de pasajeros en Santa Lucía no compensó el número perdido en el Benito Juárez”, explican las voces denunciantes.Y para reconfirmar dichas apreciaciones hay que recordar que ante tales circunstancias las rutas de diversos vuelos internacionales se han cambiado hacia Cancún, Guadalajara y Monterrey, además de que el AIFA sigue careciendo de interconectividad tanto aérea como terrestre, en donde se incluye también la falta del tren rápido.
Por otra parte, según informa la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), hasta 2024 el AIFA había recibido 116 mil millones de pesos para su construcción. Muy lejos de los 50 mil millones presupuestados en un principio. Ese monto no ha llegado a su gran total, pues aún no terminan las obras para mejorar las vías de comunicación.
Lo más preocupante es que a pesar de su costo millonario, sigue siendo un aeropuerto subutilizado, operando a menos del 12 % de su capacidad y tanto la carga que recibe, como los pasajeros que llegan y salen, se deben en su mayoría a onerosos incentivos federales.



