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Ajuste al agua en 2026

* El Legislativo mexiquense analiza alzas en tarifas de agua para 2026 en 21 municipios mientras los organismos operadores mantienen una eficiencia crítica……

Por Mary González

El Poder Legislativo del Estado de México inició el análisis de las propuestas de 21 municipios para actualizar e incrementar las tarifas por derechos de agua en el ejercicio fiscal 2026, una discusión marcada por un dato alarmante, la eficiencia efectiva del suministro apenas alcanza 36.9%, un nivel que evidencia pérdidas graves, baja recaudación y redes colapsadas, las comisiones de Legislación y Administración Municipal junto con Finanzas Públicas y Recursos Hidráulicos, así como funcionarios del Instituto Hacendario, abrieron la revisión de tarifas distintas a las previstas en el Código Financiero, un proceso que busca justificar ajustes mientras el sistema hidráulico enfrenta deterioro estructural.

La propuesta incorpora la actualización correspondiente a la Unidad de Medida y Actualización 2025, con una variación de 4.21% que coloca su valor en 113.14 pesos, los municipios que solicitan la modificación son Atizapán de Zaragoza, Atlacomulco, Cuautitlán Izcalli, El Oro, Jilotepec, Lerma, Metepec, Naucalpan, Nicolás Romero, Tecámac, Tepotzotlán, Tlalnepantla, Toluca, Tultitlán, Valle de Bravo y Zinacantepec, un bloque diverso donde cada administración argumenta condiciones operativas y necesidades presupuestales particulares.

A estas solicitudes se suman casos específicos, Coacalco de Berriozábal plantea un incremento de 4% en el derecho de suministro de agua potable, Cuautitlán propone un decremento de 22% y 14% en tarifas comercial e industrial, mientras que Huixquilucan pide un alza de 15% para usuarios domésticos y residenciales medios, cada ajuste se basa en tres factores, eficiencia física, eficiencia comercial y niveles de micromedición, indicadores que determinan la viabilidad de aplicar tarifas distintas al estándar estatal.

El análisis técnico realizado por el Instituto Hacendario revela que la eficiencia física promedio de las 21 demarcaciones se ubica en 60.4%, una disminución de 1.3% atribuida principalmente a la escasez de agua que impidió la llegada del recurso en varias zonas, sin embargo, se registró un aumento de 3.2% en la eficiencia comercial debido a estrategias para mejorar la cobranza, aun así, el panorama sigue siendo adverso, la recaudación continúa por debajo de lo necesario y las pérdidas por fugas mantienen en jaque a los organismos operadores.

En cuanto a los niveles tarifarios, el instituto detalla que en el Estado de México existen cuatro tipos de cobro bimestral determinados por condiciones socioeconómicas, 17 municipios aplican una tarifa de 4.62 UMA, 19 municipios utilizan 4.17 UMA, 30 municipios se rigen bajo 3.75 UMA y 59 municipios operan con un nivel de 3.35 UMA, esta dispersión refleja desigualdades estructurales que complican la homologación del costo del servicio y generan tensiones entre sostenibilidad financiera y capacidad de pago de la población.

Durante la sesión, el diputado morenista Gerardo Pliego Santana expresó preocupación por la baja recaudación municipal, los organismos operadores apenas logran cobrar 61.1% del servicio prestado mientras enfrentan pérdidas por tuberías equivalentes a 39.6%, esta combinación provoca la eficiencia efectiva de 36.9% que calificó como crítica y que, dijo, requiere respaldo urgente para evitar el deterioro total de los sistemas locales de agua potable.

El vocal del Instituto Hacendario, Arturo Pontifes Martínez, señaló que para mejorar la situación es indispensable que los ayuntamientos cuenten con un reglamento municipal actualizado sobre el servicio de agua, además de un reglamento de infraestructura que permita atender tanto la recaudación como la reducción de fugas, ambos lineamientos, afirmó, son herramientas fundamentales para que los incrementos tarifarios no se conviertan en simples ajustes recaudatorios, sino en medidas acompañadas de mejoras reales en la prestación del servicio.

El análisis continuará en comisiones, donde los diputados deberán valorar si los incrementos solicitados son viables en un contexto donde el suministro pierde casi 40% del agua en tuberías y donde la capacidad de cobro sigue limitada por factores técnicos, administrativos y sociales, la discusión apunta a convertirse en uno de los debates más sensibles del paquete fiscal 2026, porque ajustar tarifas en medio de un sistema ineficiente siempre abre la misma interrogante, ¿se fortalece el servicio o solo se carga el costo al usuario?.

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