Empresarios del Estado de México expresaron preocupación por la propuesta del gobierno federal de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, una medida que se aplicaría de manera escalonada entre 2027 y 2030.
Coparmex Edoméx señaló que esta transición representa un riesgo para la permanencia de micro, pequeñas y medianas empresas dentro del sector formal debido al incremento de obligaciones laborales y costos operativos que implicaría.
El presidente del organismo empresarial, Julián Niembro Rivera, expuso que la estructura financiera de la mayoría de las mipymes no permite absorber nuevas cargas en nómina, especialmente porque muchas de ellas operan con plantillas de dos o tres personas y dependen de ingresos diarios para sostener sus actividades, bajo esas condiciones, la reducción paulatina de horas obligaría a contratar personal adicional para cubrir turnos completos y mantener la productividad habitual.
El dirigente empresarial indicó que este escenario podría incentivar una migración hacia la informalidad ya que los negocios buscarían reducir costos fijos para sobrevivir, expuso que cuando una empresa no puede cerrar porque es el sustento de una familia tiende a modificar su operación interna aun si ello implica dejar de cumplir con obligaciones fiscales o de seguridad social, esto afectaría directamente la recaudación del Estado y la estabilidad del mercado laboral.
Niembro Rivera recordó que las mipymes ya enfrentan presiones económicas derivadas del aumento acumulado del salario mínimo y de los niveles de inflación de los últimos años, señaló que el conjunto de cambios laborales previstos incrementa la preocupación del sector productivo sobre su capacidad para mantenerse dentro del régimen formal sin afectar su operación cotidiana.
En este contexto, empresarios consideran probable que crezcan los esquemas informales o prácticas orientadas a evadir responsabilidades patronales, lo que podría traducirse en una disminución de registros ante el IMSS, particularmente en unidades económicas con estructuras reducidas donde cada variación en el costo laboral tiene un impacto inmediato en la operación.
El líder de Coparmex mencionó que la reforma obligaría a los negocios más pequeños a incorporar al menos una o dos personas adicionales por cada dos empleados actuales para cubrir las horas que dejarían de laborarse con la reducción gradual de la jornada, este ajuste incrementaría los gastos fijos y reduciría el margen de operación de las empresas más vulnerables.
De acuerdo con el proyecto federal, la implementación iniciaría en 2027 con una reducción de dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030, mientras tanto, el sector empresarial en el Estado de México insiste en que cualquier modificación debe considerar la realidad económica de las mipymes para evitar que la formalidad se debilite y se profundice la brecha laboral en el país.



