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Amarran a funcionarios y exigen caída de alcaldesa morenista de El Oro

* Vecinos amarran a funcionarios, tiran basura y exigen la destitución de Juana Díaz Peñaloza……

Por Mary González

El municipio de El Oro, en el Estado de México, vivió una jornada de furia ciudadana este 5 de noviembre, cuando decenas de habitantes hartos del abandono oficial amarraron a dos funcionarios públicos y arrojaron montones de basura frente al Palacio Municipal y en las calles principales, la exigencia fue clara y contundente, la destitución inmediata de la alcaldesa morenista Juana Elizabeth Díaz Peñaloza, señalada por ingobernabilidad, corrupción y abandono de los servicios básicos.

Por más de veinte días, las calles del municipio lucieron desbordadas de desechos y la falta de agua potable colapsó la vida cotidiana de la cabecera y de 19 comunidades, el enojo ciudadano creció sin control hasta estallar en una protesta que dejó imágenes inéditas, vecinos atando con cuerdas amarillas al director de Servicios Públicos, José Aarón Velázquez Fuentes, y a un representante estatal de Gobernación, ambos obligados a enfrentar la basura acumulada que simboliza, según los manifestantes, la podredumbre política que ahoga al municipio.

Basura, cuerdas y renuncias forzadas

Durante casi una hora, los funcionarios permanecieron amarrados bajo la mirada de la multitud que exigía respuestas, en medio de gritos y reclamos fueron forzados a firmar sus renuncias y a recoger parte de los desechos que el Ayuntamiento se negó a atender, una escena que para muchos sintetiza el hartazgo de un pueblo que ya no cree en los discursos ni en las promesas.

Los videos difundidos en redes sociales exhiben la dimensión del enojo popular, con habitantes que acusan directamente a la alcaldesa Díaz Peñaloza de haber provocado la crisis al suspender servicios esenciales sin ofrecer explicación ni alternativas, la protesta escaló apenas un día después de que el Cabildo solicitara formalmente al Congreso mexiquense la destitución de la edil por parálisis administrativa, opacidad en el manejo del presupuesto y una cadena de conflictos internos que mantienen a la administración sumida en el caos.

El síndico municipal, Ubaldo Velázquez Piedra, adelantó que presentará una denuncia penal por malversación de recursos públicos, la cual se sumará a otras cinco quejas ante la Contraloría Interna, afirmó que la alcaldesa ha desatendido sus funciones y que el Ayuntamiento vive en un “vacío de poder”, sin liderazgo, sin dirección y sin control.

Un municipio en ruinas

Las calles de El Oro amanecieron cubiertas de basura y de carteles que exigen justicia y transparencia, los manifestantes denunciaron que la llamada Operación Caudal dejó sin agua a cientos de familias y que el gobierno municipal ha sido incapaz de restablecer el suministro, la situación se agrava con el cierre de rutas de recolección y con la indiferencia del personal de confianza que, según los vecinos, continúa cobrando sueldos sin presentarse a laborar.

Las imágenes del Palacio Municipal rodeado de desperdicios reflejan la descomposición institucional que enfrenta la administración de Díaz Peñaloza, quien, pese a los señalamientos, se mantiene aferrada al cargo, los habitantes sostienen que la alcaldesa actúa con autoritarismo y que utiliza recursos públicos para fines personales, entre ellos, remodelaciones en su domicilio y gastos sin justificar.

El Congreso del Estado de México confirmó que analiza la solicitud de destitución y que se valorará si los hechos responden a demandas legítimas o a un conflicto político interno, sin embargo, el presidente de la Junta de Coordinación Política, José Francisco Vázquez Rodríguez, advirtió que la tensión podría agravarse si no se restablece el diálogo, pues los pobladores han amenazado con bloquear carreteras y mantener cerrado el Palacio Municipal hasta que se haga efectiva la separación del cargo.

Juana Díaz, de maestra a símbolo del desencanto

Juana Elizabeth Díaz Peñaloza, de 77 años, es maestra normalista con una larga trayectoria en el sector educativo y en cargos menores dentro de la administración pública, militante de Morena, llegó a la presidencia municipal con la promesa de impulsar la transparencia y mejorar los servicios, sin embargo, su gestión se ha convertido en un caso emblemático de descomposición local, marcada por opacidad, improvisación y denuncias por presunta corrupción.

Hoy su nombre es sinónimo de descontento y su gobierno, de incapacidad, los vecinos la responsabilizan del colapso de los servicios y del clima de tensión que reina en el municipio, aseguran que su administración abandonó los programas sociales, canceló obras y mantiene un trato prepotente con la población, la crisis de El Oro no es solo un problema de basura o de agua, es el reflejo de un sistema político que se desmorona cuando la rendición de cuentas desaparece.

Mientras el Congreso decide su futuro político, el municipio sigue cubierto de basura y de desconfianza, los pobladores advierten que no retrocederán hasta ver fuera del cargo a la alcaldesa, la protesta de El Oro marca un precedente peligroso pero revelador, la ira ciudadana ha rebasado a la autoridad y ha puesto al descubierto que, cuando el poder se desconecta del pueblo, el pueblo se organiza, protesta y finalmente, actúa.

FGJEM abre carpeta de investigación

Ante estos hechos, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que inició investigaciones de oficio por la probable comisión de delitos relacionados con la retención de los servidores públicos. La institución señaló que se actuará conforme a derecho para esclarecer los hechos y determinar si existen responsabilidades penales.

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