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Aplazan audiencia de expresidenta de Bolivia en el inicio de su juicio

El juicio contra la expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez por el golpe de Estado en 2019 contra su predecesor, Evo Morales, arrancó en medio de controversias.

La audiencia oral fue suspendida por un tribunal sin fecha definida, en medio de la tensión cuando dos grupos de personas llegaron a la avenida Colón en la ciudad de La Paz, cerca al Tribunal Anticorrupción, unos con la tricolor boliviana, con carteles mostrando su apoyo y exigiendo justicia para Áñez, y otros con la wiphala, la bandera multicolor indígena, pidiendo “cárcel”.

“Esto no es justicia es persecución” o “libertad”, gritaban los que apoyaban a Áñez, mientras que el otro bando respondía “asesinos” o “golpistas”.

Carolina Ribera, la hija de Áñez, llegó acompañada de la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, Amparo Carvajal, utilizando un cubrebocas con el texto “justicia para Jeanine” y una camiseta con el mensaje de “fue sucesión constitucional”.

“Pedimos que se defienda en libertad y que el juicio sea presencial y público”, expresó Ribera.

Con su llegada la tensión emergió entre ambos bandos y los policías se pusieron en medio, pero no fue suficiente ya que el grupo oficialista empezó a lanzar huevos y provocó la huida de los contrarios.

La derechista de 54 años, encarcelada en La Paz desde hace 11 meses y en huelga de hambre desde el miércoles, es juzgada junto a ocho exmilitares.

Se le imputa haber asumido la presidencia de forma inconstitucional en noviembre de 2019 tras la renuncia de Morales (20062019) en medio de protestas multitudinarias por un supuesto fraude electoral denunciado por la OEA.

Después de dos horas, el presidente del tribunal cerró la sesión y dijo que pronto se fijará una fecha para la próxima audiencia. De acuerdo con la ley boliviana, el proceso puede durar hasta tres años.

En octubre de 2019 Morales se postuló a un cuarto mandato pese a perder un referéndum para habilitarlo a una nueva reelección. En medio de una convulsión social y acusaciones de fraude, los mandos militares y policiales le dieron la espalda y salió del país.

Quienes debían sucederlo renunciaron uno tras otro: el vicepresidente, la titular de la cámara alta y el presidente de la cámara de diputados.

Finalmente asumió Áñez, abogada y expresentadora de televisión, la siguiente en la línea de sucesión en el Senado.

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