Por Efraín Morales Moreno
El pasado 9 de julio de 2025, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocó sellos de suspensión sobre mallas metálicas y una cancha recién construida cerca del Parque Acueducto del Rey, en el Barrio La Conchita. Lejos de tranquilizar a la comunidad, esta acción ha generado mayor preocupación respecto al avance de obras que amenazan el sitio arqueológico “Los Ahuehuetes, Tetzcoco”, de aproximadamente siete hectáreas, según testimonios vecinales.
Vecinos y colectivos ciudadanos han alertado sobre construcciones que avanzan sin aparente sustento legal. El único documento existente autoriza el uso del terreno como estacionamiento temporal, sin permitir edificaciones. Las nuevas obras -incluyendo estructuras que podrían ser locales comerciales- no habrían solicitado permisos específicos, lo que podría constituir una violación a las leyes de protección patrimonial.
Ante la falta de información oficial por parte de las autoridades, los vecinos consideran que los sellos del INAH son un acto simbólico sin capacidad real para detener las obras. Esto alimenta el temor de que los vestigios históricos de Texcoco sean irreversiblemente cubiertos por construcciones modernas.
El gobierno municipal, encabezado por el alcalde Nazario Gutiérrez, ha sido señalado por su aparente omisión en la gestión ante el INAH y la falta de diálogo con los propietarios del terreno. Desde mayo, habitantes han solicitado información sin recibir respuesta, lo que incrementa la sospecha de encubrimiento o complicidad institucional.
Asimismo, se exige al INAH transparentar los criterios técnicos y legales que permitieron modificar un dictamen anterior que prohibía cualquier tipo de edificación en la zona. Hasta ahora, no se ha presentado documentación que justifique ese cambio.
Frente a esta situación, los vecinos de La Conchita y colectivos ciudadanos solicitan con urgencia la instalación de una mesa de diálogo entre el Ayuntamiento, el INAH, los propietarios y la comunidad. Buscan que el área sea declarada zona de monumentos arqueológicos, en defensa del legado histórico de la antigua ciudad prehispánica de Texcoco.



