MUNDO

Ataque iraní a varias instalaciones de gas licuado en Catar

Las represalias iraníes causaron “daños considerables” en la mayor instalación de gas natural licuado del mundo, en Catar, lo que suscitó el temor a una crisis energética global y una seria advertencia del presidente estadounidense Donald Trump a la república islámica.

El conflicto iniciado el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán está tomando un nuevo cariz, con ataques directos a puntos de producción de hidrocarburos, y no ya sólo de almacenamiento y transporte.

La escalada se está traduciendo en una disparada de los precios del petróleo. El barril de Brent del mar del Norte subía casi un 10% a las 09H35 GMT y cotizaba en 118,03 dólares.

El giro en estas últimas horas viene del ataque israelí el miércoles al gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar. Es la reserva de gas conocida más grande del mundo y abastece cerca del 70% del gas natural doméstico de la república islámica.

En represalia, Irán atacó el miércoles Ras Lafan, en Catar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo, y volvió a hacerlo el jueves.

La empresa energética estatal de Catar, QatarEnergy, reportó “daños considerables” la madrugada del jueves pero los incendios provocados por el ataque fueron contenidos, según el Ministerio del Interior, que no reportó víctimas.

Catar es el segundo exportador mundial de GNL y el Ministerio de Relaciones Exteriores lamentó que los ataques en la región “cruzaron todas las líneas rojas al tener como objetivo a civiles, así como instalaciones civiles y vitales”.

Un dron se estrelló contra la refinería saudita de Samref, situada en Yanbu, a orillas del mar Rojo y con una capacidad de tratamiento de más de 400.000 barriles de crudo diarios, según el ministerio de Defensa.

Es una infraestructura de especial relevancia, al ser una alternativa a la exportación de petróleo por el estrecho de Ormuz, prácticamente bloqueado en este momento por Irán. En Yanbu desemboca el crudo traído desde el Golfo, en el este de Arabia Saudita, a lo largo del conducto Petroline, de más de 1.000 km.

Más al norte, en Kuwait, las dos refinerías de la empresa estatal petrolera, las de Mina Abdullah y la de Mina Al Ahmadi, se vieron impactadas también por sendos ataques de drones, que causaron incendios.

Ambas tienen una capacidad combinada de 800.000 barriles diarios, y según la Kuwait National Petroleum Company ambos fuegos fueron controlados, sin causar víctimas.

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