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Aumenta la tensión entre Tailandia y Camboya

El 24 de julio se produjeron nuevos atentados transfronterizos entre Tailandia y Camboya, lo que agravó aún más las tensiones que arrastran desde mayo. ¿Por qué estos dos países coquetean con la guerra?

Según las autoridades tailandesas, la artillería camboyana mató a 11 civiles y un soldado, e hirió a otros 31, en un ataque perpetrado el 24 de julio cerca de un templo hindú situado a menos de un kilómetro de la frontera entre ambos países.

Camboya acusó a Tailandia de lanzar dos bombas sobre una carretera, pero no precisó si hubo muertos.

Ambos países acusan al otro de haber abierto fuego primero. Fue el intercambio militar más mortífero desde que ambos países se enfrentaron por la posesión del templo de Preah Vihear entre 2008 y 2013, un conflicto en el que también hubo enfrentamientos en la frontera pero que no desembocó en guerra.

Los enfrentamientos fronterizos se han producido periódicamente entre Tailandia y Camboya desde que esta última se independizó de Francia en 1953.

El principal motivo es la diferente interpretación del tratado entre Francia y el Reino de Siam (antiguo nombre de Tailandia) que estableció la frontera a principios del siglo XX.

Camboya ha recurrido a la Corte Internacional de Justicia al menos en dos ocasiones y ha ganado el caso, pero Tailandia no reconoce la jurisdicción de la CIJ en este asunto.

El episodio más reciente se produce tras una escalada que viene produciéndose desde la primavera.

El 28 de mayo, un breve intercambio de disparos se saldó con la muerte de un soldado camboyano. La respuesta fue rápida. Camboya dejó de importar ciertos productos y expulsó al embajador tailandés.

Tailandia, a su vez, cerró su frontera, prohibiendo casi todos los viajes a Tailandia. Después, el 23 de julio, una mina hirió a cinco soldados tailandeses. Según varios observadores, la situación política de los dos países es propicia al conflicto.

El gobierno tailandés es inestable y puede querer desviar la atención. Por parte camboyana, el ex primer ministro Hun Sen sigue siendo influyente y podría utilizar los sentimientos nacionalistas para legitimar al actual primer ministro: su hijo Hun Manet.

Sobre el papel, Tailandia podría hacer picadillo a su rival camboyano. Las fuerzas armadas disponen de un presupuesto total de 5.700 millones de dólares -frente a los 1.300 millones de Camboya-, así como de una innegable supremacía material en el mar y en el aire.

En cambio, la situación política en Tailandia es más inestable. El ejército ha protagonizado varios golpes de Estado desde la década de 1990 y sigue ejerciendo una influencia considerable.

En el marco del conflicto actual, la Primera Ministra Paetongtarn Shinawatra se vio obligada a dimitir tras la difusión de un vídeo en el que se la veía demasiado complaciente con el hombre fuerte camboyano Hun Sen.

Además, el padre y la tía de Shinawatra perdieron sus cargos de primer ministro tras sendos golpes militares. La situación también se complica por el hecho de que Tailandia es aliada de Estados Unidos, mientras que Camboya está más cerca de China.

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