* Industriales mexiquenses respaldan la reducción laboral, piden transición gradual para evitar impacto en Mipymes……
Por Martha Romero
La Unión Industrial del Estado de México avaló la reforma que plantea reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en el país, aunque advirtió que su aplicación debe realizarse de manera escalonada para no comprometer la estabilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan la base del empleo formal en la entidad.
Respaldo con enfoque gradual
Tras la aprobación en la Cámara de Diputados, el director general del organismo empresarial, Francisco Cuevas Dobarganes, señaló que el sector productivo coincide en la necesidad de mejorar las condiciones laborales y avanzar hacia esquemas más equilibrados entre vida y trabajo, sin embargo subrayó que cualquier modificación estructural debe considerar la realidad financiera de miles de negocios que aún enfrentan márgenes reducidos y alta carga fiscal.
Explicó que México se mantiene entre las economías con mayor número de horas trabajadas por semana dentro de los países de la OCDE, por lo que la reducción resulta pertinente desde una perspectiva social y de competitividad, no obstante insistió en que un ajuste abrupto podría generar presiones en costos operativos, afectar cadenas de suministro y traducirse en incrementos de precios al consumidor.
Cuevas Dobarganes sostuvo que la propuesta contempla una transición progresiva a partir de 2026, iniciando con la reducción de 48 a 46 horas y posteriormente a 40 horas semanales, esquema que permitiría a las empresas planear ajustes en turnos, productividad y contratación sin poner en riesgo su viabilidad financiera.
Transición prevista y ajustes operativos
El dirigente empresarial consideró positivo que se mantenga un solo día de descanso obligatorio por semana, al advertir que establecer dos días obligatorios implicaría reorganizar completamente procesos industriales y comerciales, especialmente en sectores manufactureros donde la operación continua es clave para cumplir contratos y mantener competitividad frente a mercados internacionales.
Añadió que la posibilidad de conservar esquemas flexibles de horas extras será determinante para evitar despidos o reducciones de plantilla, ya que permitirá que las empresas mantengan su capacidad instalada mientras los trabajadores tengan la opción de incrementar sus ingresos mediante tiempo extraordinario regulado.
El representante de la industria mexiquense recordó que en los últimos años el sector empresarial ha absorbido incrementos significativos al salario mínimo, ampliaciones en el periodo vacacional y mayores aportaciones en materia de seguridad social, compromisos que si bien fortalecen el bienestar laboral también han elevado los costos de operación, por ello reiteró que la implementación gradual de la jornada de 40 horas debe ir acompañada de incentivos fiscales, apoyos a la productividad y programas de capacitación.
Asimismo destacó que la entidad concentra uno de los corredores industriales más importantes del país, con miles de unidades económicas que dependen de esquemas eficientes de producción, por lo que cualquier reforma laboral requiere diálogo permanente entre autoridades, empresarios y trabajadores para evitar efectos adversos en inversión y empleo.
Finalmente la UNIDEM hizo un llamado a construir consensos que permitan que la reducción de la jornada laboral se traduzca en mayor calidad de vida sin sacrificar crecimiento económico, al señalar que el reto no solo radica en trabajar menos horas sino en elevar la productividad y competitividad del país, condiciones que a su juicio serán fundamentales para que la transición hacia las 40 horas semanales se consolide sin sobresaltos ni impactos negativos en la economía mexiquense.



