* Justicia mexiquense se anticipa a la reforma……
Por Mireya Álvarez
El Poder Judicial del Estado de México ya se encuentra inmerso en un proceso profundo de transformación interna, en preparación a los cambios estructurales que implica la reforma judicial nacional, así lo dio a conocer el magistrado presidente, Fernando Díaz Juárez, quien aseguró que desde hace varios meses se trabaja en una estrategia de transición institucional, mucho antes de que las nuevas disposiciones se hagan efectivas.
En entrevista, Díaz Juárez explicó que el proceso contempla ajustes administrativos, operativos y normativos, cuyo objetivo, afirmó, es que la institución llegue preparada a los plazos formales con una estructura fortalecida y funcional, sin interrumpir el servicio de justicia.
“Nos encontramos ante una reforma de gran calado. Lo que está en curso no es solo un relevo de funcionarios o un cambio de nombres, sino una revisión completa del modelo de justicia local, pensada para sostenerse en el largo plazo”, precisó.
Uno de los cambios más significativos será la desaparición del actual Consejo de la Judicatura, que será reemplazado por dos nuevas instancias: el Órgano de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración Judicial. Ambos, dijo, deberán ser constituidos conforme a los lineamientos legales y contar con la aprobación de al menos dos terceras partes del Congreso local.
Además, resaltó se creó un órgano de consolidación, cuya tarea es coordinar la implementación del nuevo modelo judicial. Esta unidad tiene a su cargo tanto la comunicación institucional como la supervisión de que cada área del Poder Judicial transite de forma ordenada y sin impacto negativo sobre los asuntos jurisdiccionales en curso.
El magistrado presidente, indicó que otro eje prioritario del proceso tiene que ver con la formación de perfiles técnicos especializados, motivo por el cual el Poder Judicial ha iniciado una campaña de fortalecimiento de capacidades internas y está promoviendo el desarrollo de una nueva generación de servidores judiciales.
“Queremos construir una justicia moderna, sí, pero también una justicia con rostro humano. Necesitamos funcionarios con formación sólida, pero también con vocación pública y compromiso con la ética”, señaló.
En este sentido, aclaró que la transición no debe verse como un mero reordenamiento burocrático, sino como una oportunidad para elevar la calidad del servicio judicial, fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones y avanzar hacia un sistema más transparente y eficiente.
Uno de los mayores retos del proceso, reconoció Díaz Juárez, ha sido garantizar que la transición no afecte el funcionamiento cotidiano de los juzgados ni la resolución de los casos en trámite. Para ello, subrayó se han desplegado estrategias de comunicación interna y coordinación entre áreas, que aseguran una operación fluida mientras avanzan los cambios.
Finalmente, el titular del Poder Judicial del Estado de México subrayó que la institución está comprometida con la transformación, pero también con la estabilidad.
“Estamos construyendo el nuevo Poder Judicial sobre bases firmes. La justicia no se detiene y la transición se dará sin poner en riesgo los derechos ni la confianza de la ciudadanía”, acotó.
Con esta preparación anticipada, la entidad se posiciona como una de las entidades con mayor avance en la ruta hacia la reconfiguración del sistema judicial, bajo las nuevas directrices constitucionales.



