Por Mireya Álvarez
El Estado de México enfrenta una notable disminución en la llegada de remesas durante el segundo trimestre del año, con una caída estimada entre 10 y 15 por ciento, informó Arnulfo Valdivia Machuca, Titular de la Coordinación de Asuntos Internacionales del Estado de México.
Valdivia Machuca explicó que esta reducción está relacionada con el clima adverso que viven los migrantes en Estados Unidos, donde las recientes medidas antiinmigrantes han generado temor entre la comunidad mexiquense, afectando su capacidad para salir a trabajar y, en consecuencia, el envío de recursos a sus familias.
El funcionario señaló que cerca de tres millones de personas en la entidad dependen total o parcialmente de estos ingresos para solventar su gasto cotidiano, por lo que la disminución ya impacta a miles de hogares.
A pesar de que el último trimestre del año suele ser el más fuerte, se estima que 2024 podría cerrar con dos mil 500 a dos mil 600 millones de dólares en remesas, cifra inferior en aproximadamente 10 por ciento respecto al año anterior.
El titular de la Coordinación de Asuntos Internacionales informó que las recientes redadas en Estados Unidos han provocado un incremento del 15 al 20 por ciento en el retorno de mexiquenses, tanto de manera voluntaria como a través de deportaciones.
“Cada semana llegan al estado entre 20 y 25 personas repatriadas, lo que suma, en el periodo más reciente analizado, alrededor de 250 a 260 mexiquenses retornados”, indicó.
Ante ello, indicó que el gobierno estatal ha desplegado diversos mecanismos para apoyar a los migrantes que regresan, entre ellos destacan: programa de autoempleo de la Secretaría del Trabajo, que ha beneficiado a 60–70 migrantes retornados; seguro de desempleo, al que han accedido entre 30 y 40 personas; apoyos para emprender, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Económico y el Instituto Mexiquense del Emprendedor.
“Estos programas buscan mitigar el impacto económico de quienes, tras años en Estados Unidos, vuelven al país en condiciones adversas”, manifestó.
Aunque tradicionalmente los municipios del sur han sido los principales expulsores de migrantes, el fenómeno se ha extendido. “Hoy se registran importantes flujos desde municipios del norte, como El Progreso, y de la zona oriente, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Chalco, a raíz de la migración urbana que se intensificó en los años 902, indicó.
“Del 1.2 millones de mexiquenses que actualmente residen en Estados Unidos, entre 40 y 45 por ciento se encuentran en situación irregular, es decir, alrededor de 500 mil personas, las principales concentraciones se ubican en Chicago, donde se encuentra la comunidad más numerosa, en Los Ángeles y en ciudades de Texas, como Dallas–Fort Worth y Houston”, declaró.
Finalmente, advirtió que el temor a no poder reingresar a Estados Unidos también ha reducido los viajes a México entre quienes viven sin documentos, aunque aquellos con estatus regular han incrementado sus visitas. Con ello, se prevé que los servicios de atención a migrantes se mantengan con una ligera disminución respecto a los más de seis mil 250 otorgados el año pasado.



