Lo que comenzó como una falla técnica se ha transformado en una emergencia sanitaria para los habitantes del pueblo de San Simón, en el municipio de Texcoco. Vecinos de la zona, colindante con Tulantongo, denunciaron este martes el desbordamiento crítico del cárcamo local, el cual está liberando aguas residuales y desechos sólidos directamente a la vía pública.
El foco del conflicto se localiza en la calle 16 de Septiembre, donde el olor fétido y la acumulación de lodo contaminado se han vuelto parte del paisaje diario.
Según los testimonios de la comunidad, la situación ha escalado a un riesgo epidemiológico, afectando principalmente a niños y adultos mayores.
Un foco de infección sin control
La principal preocupación de los residentes es el impacto inmediato en la salud. «Llevamos meses respirando esto y ya hay muchos vecinos con problemas estomacales severos», señala la denuncia ciudadana.
La exposición constante a las aguas negras no solo afecta la movilidad en la zona, sino que amenaza con contaminar los suministros de agua limpia si no se interviene de inmediato.
A pesar de que el problema ha sido reportado formalmente ante diversas instancias, señalando directamente la falta de respuesta de las administraciones vinculadas a figuras como Nazario y la gobernadora Delfina, los habitantes aseguran que no se ha enviado personal técnico ni maquinaria para desazolvar o reparar el cárcamo afectado.
»Es un llamado desesperado. Ya no podemos vivir entre desechos. Necesitamos que las autoridades locales o la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) tomen cartas en el asunto antes de que esto se convierta en una epidemia local», sentenciaron los afectados.
La comunidad de San Simón hace un llamado a la Secretaría de Salud del Estado de México y a los organismos de agua potable para que realicen una inspección de urgencia y procedan con el saneamiento de la calle 16 de Septiembre, antes de que el daño sea irreversible.



