CAMBIANDO DE TEMA

Claman autoridades ¡extranjeras! por seguridad de periodistas mexicanos

Por Karina A. Rocha Priego

¡Vergüenza debería darnos! Es verdaderamente lamentable que México siga siendo unos de los países ¡más peligrosos! para ejercer el periodismo. Vergüenza porque mejor los vecinos del país del Norte se preocupan más por la situación que vivimos quienes ejercemos esta carrera y que sean éstos los que pugnen por que nos den la atención que merecemos.

Desde el pasado martes, dos renombrados senadores federales de Estados Unidos publicaron una carta abierta al secretario de Estado, Antony Blinken, en la que le piden “haga un llamado al gobierno mexicano a que mejore significativamente sus labores para proteger a los periodistas”.

Increíblemente, durante los primeros días de este 2022, cuatro periodistas fueron asesinados en México, un quinto escapó ileso de un ataque en febrero luego de que la pistola del agresor se atascó.

Más de 50 comunicadores han sido asesinados en el país desde diciembre del 2018, y de nadie es desconocida la aberración que el Gobierno Federal siente por los miembros de la prensa, hecho que ha volteado los reflectores del mundo hacia nuestro país.

De ahí que el senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, y el senador republicano Marco Rubio, de Florida, solicitaran al Departamento de Estado que reporte sobre lo que se está haciendo para ayudar a mejorar la seguridad de los periodistas en México.

“Solicitamos que el Departamento de Estado presente información detallada sobre las medidas específicas que tomará la agencia para garantizar que exista transparencia y rendición de cuentas por los recientes asesinatos de periodistas y para una mejor atención de la crisis de libertad de expresión en México”, se lee en la misiva.

La serie de homicidios sin precedentes ha puesto a los periodistas en “alerta máxima” en todo el país, lo que incluso ha generado protestas en México donde, desgraciadamente, las constantes descalificaciones en contra de los trabajadores de la prensa, ha provocado, además, que ahora “cualquier chairo” -como los ha denominado el propio presiente de México- se confronte con reporteros y periodistas, confrontaciones que ponen  en riesgo la seguridad de los trabajadores de la pluma sin que autoridad alguna ponga un remedio a ello.

Pero las amenazas, confrontaciones y asesinatos continúan, crímenes que están impunes, lo que ha llamado la atención de las autoridades norteamericanas principalmente, preocupación que ha cruzado las fronteras, por eso la necesidad de llamar la atención de las autoridades mexicanas.

El responsable de ello, sin lugar a dudas, el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas quien reconoce que más del 90% de los asesinatos de periodistas y defensores de derechos humanos siguen sin resolverse; lo reconoce, pero no resuelve.

Está al frente del Mecanismo de Protección para Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, pero solo “es aplicable” para los “amigos y recomendados” no para quienes en verdad están trabajando en medio de la ola de violencia que se vive en el país.

Desgraciadamente “le hacen segunda” quienes forman parte de la Junta de Gobierno del Mecanismo, ésta que se supone es la Instancia máxima en la toma de decisiones para la prevención y protección de las personas defensoras de derechos humanos y periodistas, y está conformada por 9 miembros permanentes: una persona representante de SEGOB, una de PGR, una de SRE, una de la Oficina del Comisionado Nacional de Seguridad, una de CNDH y 4 del Consejo Consultivo (2 periodistas y 2 personas defensoras de derechos humanos).

También la conforman cinco invitados permanentes: una persona representante de OACNUDH, una de CONAGO, una de la PJF, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.

Por otro lado, está el Consejo Consultivo integrado por nueve personas de la sociedad civil de los cuales 4 forman parte de la Junta de Gobierno.

Sin embargo, todos estos están “amafiados” con “los jefes” quienes en realidad son los que ordenan y disponen del Mecanismo como mejor les place. Y se preguntan ¿Por qué continúan los asesinatos de periodistas? Además, hay que sumar la dilación en hacer frente a las denuncias que periodistas presentan sobre amenazas que reciben por la labor que desarrollan.

Por otro lado, el Gobierno Federal ha lanzado la responsabilidad a los Estados para que éstos “también” hagan por “sus periodistas” lo que les corresponda, pero ¿con qué presupuesto? Lo más fácil es señalar, acusar y denigrar, pero no reconocen las autoridades federales que, ante los recortes presupuestales que les han hecho a los Estados, no solo no alcanza para proteger a los periodistas, sino para llevar a cabo obras en beneficio de los gobernados y, ¿acusan de irresponsables a los gobernadores?

Lo más triste, lo más lamentable, lo denigrante, es que sean los ojos de otros países del mundo los que sí voltean a ver a los periodistas mexicanos, reconocen su labor, respetan y piden  por ellos, cuando aquí, en México, a estas autoridades “hay que suplicarles” con “algodones y pincitas” que atiendan la gran problemática que todos los que se dedican a esta noble labor están padeciendo. La pregunta querido lector es ¿por qué?…

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.