Por Mary González
Cinco mujeres que buscan ocupar la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) volverán a aparecer públicamente este miércoles 9 de julio, tras casi dos meses sin actos visibles, luego de que el proceso de sucesión fue pospuesto el pasado 12 de mayo.
Laura Benhumea, María José Bernáldez, Martha Patricia Zarza, Maricruz Moreno Zagal y María Dolores Durán García confirmaron su participación en la firma de la Carta Compromiso de Cumplimiento del Pliego Petitorio, convocada por la asamblea estudiantil de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que se llevará a cabo a las 12:00 horas en la explanada de dicha facultad.
Este acto público responde directamente a las exigencias del movimiento estudiantil que, desde mayo, ha señalado con firmeza la necesidad de transformar el modelo de gobernanza universitaria.
En este contexto, las cinco aspirantes hicieron público un comunicado conjunto en el que reconocen la legitimidad de las demandas del estudiantado y se comprometen a construir una universidad más justa, crítica, transparente e incluyente.
“Aspiramos a construir una institución más justa, transparente e incluyente, y estamos convencidas de que esto solo es posible si se hace de la mano de toda la comunidad universitaria”, afirmaron en el mensaje firmado por las cinco candidatas.
La firma de esta carta simbólica se enmarca en un proceso de exigencia social sin precedentes recientes en la historia universitaria de la UAEMéx.
El pliego petitorio fue entregado formalmente el pasado 13 de junio, y tiene como antecedente la entrega pacífica de las instalaciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales el 6 de mayo por parte del movimiento estudiantil.
Además de las aspirantes, la convocatoria contempla la presencia de la Comisión Especial para el Diálogo del Consejo Universitario, el encargado de despacho de la Secretaría de Rectoría, Ulises Velázquez, el director interino de la Facultad, Ramiro Medrano, así como consejeros y consejeras universitarios.
Con esta reaparición, las cinco aspirantes no solo retoman el camino hacia la Rectoría, sino que envían una señal clara de su disposición a establecer un diálogo real con el sector estudiantil, que ha sido clave en la exigencia de una nueva etapa para la universidad.



