Por Karina A. Rocha Priego
¿Qué ya se acabó la corrupción en México? ¿Quién dice? Porque la realidad es otra. En las últimas semanas, se han dado a conocer noticias bastante desagradables que hablan del por qué no hay dinero en México. Los desfalcos, los fraudes, los desvíos de recursos que se perpetraron el sexenio pasado, los cuales, no son difíciles de comprobar, pero sí de recuperar.
Ahora resulta que la instrucción de “Morena-Gobierno” es pegarle a todo lo que huela a PRI y a PAN. Con auditorias, revisiones, sanciones, mientras que para las autoridades morenistas, anteriores y nuevas, piden “sigilo”, archivo, NO revisión de nada, dejando en claro que, son las administraciones municipales, principalmente, de todo el país, las “obligadas a desviar” los recursos del pueblo para llenar el cochinito de las autoridades de primer nivel.
Sin embargo, a pesar de que existe esa instrucción, la Auditoría Superior de la Federación, ha dado a conocer, luego de concluir la revisión acerca del uso del presupuesto federal, resulta que son más que preocupantes las millonarias cantidades que se usaron, de manera irregular, por autoridades e instituciones del Gobierno Federal, cantidades que, a la fecha, no han podido aclarar, justificar, solventar y mucho menos devolver.
La ASF destaca que, para efectos de la auditoría, significa algo muy preocupante, pues representa la estimación del “daño a la Hacienda Pública” provocado por las autoridades cada año, es decir, cuánto dinero de los mexicanos fue utilizado de mala manera y no ha sido recuperado, ni hay evidencias de dónde quedó y, hoy, se destapa que del sexenio de Andrés Manuel López Obrador es que bajo su administración hay 303 mil 544 millones de pesos de los cuales no se tiene la certeza de cómo o dónde terminaron y, que conste, estamos hablando solo del 2023, todavía falta la revisión de 2024, por lo que todavía no puede darse por cerrado el recuento de las millonarias cifras desaparecidas en la administración del expresidente López Obrador.
Otro dato preocupante es que, a la desaparición del INAI, estarán de acuerdo en que ¿a quién le piden la documentación real de este desfalco? Porque, si bien es cierto que la ASF está haciendo su trabajo y es la instancia que ha revelado estos abusos, también lo es que, sus titulares, trabajan bajo “un régimen autoritario” donde, con un solo “grito” de Claudia Sheinbaum, estos tienen que “desaparecer” (sic) toda evidencia el ¡asalto perpetrado contra los mexicanos por parte de la administración de Andrés Manuel López Obrador!.
Para colmo, resulta que la Secretaría de la Defensa presentó irregularidades 8 veces más grandes, por al menos 61 millones de pesos, seguida de la Secretaría de Marina, que uso irregularmente al menos 52 millones. Pero para que se vea más grave el asunto, en la Secretaría de Salud hubo mil 257 millones de pesos usados irregularmente, que equivale al presupuesto de medio año de todo el Instituto Nacional de Cancerología o a todo el presupuesto del Hospital General.
Ahora bien, dicen que la mayor cantidad de recursos irregulares corresponde al presupuesto que el Gobierno Federal gasta con los gobiernos locales de manera concurrente en temas como salud, seguridad, educación o infraestructura, supuestamente porque, aun cuando el presupuesto se ejerce por autoridades estatales o municipales, se trata de dinero de todos los mexicanos por provenir de recursos federales y, en este caso, representa un total de 40 mil 801 millones de pesos que se usaron irregularmente en este rubro, siendo los 5 estados con mayores problemas el Estado de México, Tabasco, Nuevo León, Baja California Sur y Morelos.
Realmente es “grave y escandaloso” lo que la ASF da a conocer y, dicen, el PRI y el PAN “robaron más”, sin embargo, la crisis que se está viviendo en estos momentos en México, no se vivió con el PRI de Peña Nieto ni con el PAN de Vicente Fox o Felipe Calderón. Aquí, dicen que todo es “para el pueblo” pero, no han explicado a qué pueblo se están refiriendo ya que, si, hay mucha gente que recibe “dádivas del gobierno” pero, siguen viviendo en la miseria, no sin antes insistir en que, esos más de 15 millones de “mantenidos”, son gente que no genera nada para el país.
Además, si hablamos de los millonarios desvíos contra el Sector Salud, daremos cuenta de que, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las irregularidades detectadas suman mil 245 millones de pesos, mientras que miles de mexicanos están padeciendo por el tan precario y deficiente sistema de salud con el que cuenta este país.
Pero, volcándonos en el IMSS, que es “tema de actualidad” por la falta de medicamentos e insumos para atender a la población derechohabiente, resulta que las autoridades del IMSS, han sido tan cínicas y desvergonzadas que, se han atrevido a ¡impugnar! ante tribunales, al menos 78 suspensiones y amparos concedidos a personas que sufren de cáncer, al tiempo que, el IMSS, ha reconocido ante jueces federales que ¡no cuentan con suficiente medicamento para el tratamiento contra ésa enfermedad mortal!.
Recordemos que, desde la administración de López Obrador, se minimizó el grave problema que representan para nuestro país, los miles de enfermos de cáncer, derechohabientes del IMSS o de cualquier otra institución pública como ISSSTE o ISSEMyM en el Estado de México, donde desde hace mucho tiempo -sexenio pasado, hasta hoy- NO tienen medicamento alguno contra ese mal, argumentando las autoridades que “no hay con qué comprar” porque, además, se les deben a los laboratorios médicos cientos de miles de millones de pesos que, seguramente, ¡se robaron! O, mejor dicho, para que no se ofendan, ¡lo desviaron para los mantenidos del gobierno!.
O sea, inentendible, inexplicable. Cacaraquean un IMSS Bienestar que ¡no sirve para nada!, porque no hay dinero, médicos, medicinas, equipo y todo lo que se necesita para atender a la población, no solo derechohabiente sino al paciente en general, pero, se roban mil 245 millones de pesos de lo que, supuestamente, correspondía solo para medicamentos para combatir el cáncer, pero, además, a la derechohabiencia, le cobran puntualito, sus cuotas y el que no pague, ¡se atiene a las consecuencias de un gobierno autoritario!
Y luego, si el paciente derechohabiente se queja, demanda, se ampara contra la falta de los medicamentos ¡que pagan con sus nóminas!, el IMSS se ofende e impugna, para que “no los regañen por irresponsables e inservibles”.
Perdone usted, querido lector, ¿Cuándo había usted visto que una institución como el IMSS, impugnara resoluciones judiciales por falta de medicamentos para sus pacientes? ¡Nunca!, demostrándonos hoy que, con Morena, en México, ¡todo puede pasar!.
Y, créanme, no es lo mejor….