EDOMEX

Crimen organizado recluta a jóvenes en Edoméx

* Madres buscadoras advierten en la UAEMéx sobre el aumento de desapariciones vinculadas al reclutamiento forzado y exigen apoyo urgente de la sociedad y las autoridades……

Por Martha Romero

La denuncia estremeció a estudiantes y académicos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México, donde integrantes del Colectivo Flores en el Corazón alertaron sobre una tendencia creciente de reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado en el Estado de México, un fenómeno que, aseguran, está detrás de múltiples desapariciones que hoy permanecen sin esclarecer.

Reclutamiento silencioso

Elizabeth Machuca, lideresa del colectivo, sostuvo que muchas de las personas desaparecidas no estaban involucradas en actividades ilícitas, sino que fueron captadas bajo engaños o presiones por grupos criminales que operan en la entidad, explicó que incluso existe el caso de un joven que logró regresar con vida tras escapar luego de dos años de permanecer bajo reclutamiento forzado, un testimonio que confirma la gravedad de la problemática.

La madre buscadora señaló que además de la violencia criminal, las familias enfrentan violencia institucional y social, pues con frecuencia se les juzga bajo la sospecha de que sus seres queridos “algo habrán hecho”, una narrativa que estigmatiza y obstaculiza la solidaridad colectiva, insistió en que nadie puede asumir culpabilidades sin pruebas y que la desaparición forzada es una tragedia que puede tocar a cualquier hogar.

Voces desde el dolor

Durante el Foro Justicia para Mujeres y Madres que buscan personas desaparecidas, organizado en el marco del Día Internacional de la Mujer, Estela Macías Zepeda compartió su experiencia ante decenas de universitarios, relató que el 4 de abril de 2023 su hija María Fernanda Rodríguez Zepeda y la pareja de ella, Daniel Arturo Chávez Valdés, desaparecieron en la colonia El Panteón del municipio de Lerma, desde entonces no ha dejado de buscarlos.

La madre se hizo cargo de sus tres nietas, hoy de 4, 6 y 9 años de edad, y reconoció el desgaste físico y emocional que implican las jornadas de búsqueda, caminatas en campo, revisión de terrenos y gestiones ante autoridades, aun así aseguró que no pierde la esperanza, pues su motivación principal son las niñas que esperan el regreso de sus padres.
Ante los estudiantes pidió que se cuiden y que no normalicen la violencia, subrayó que no todos los desaparecidos estaban en “malos pasos”, sino que existen múltiples factores que derivan en su ausencia, entre ellos el reclutamiento forzado que se expande silenciosamente en distintos municipios mexiquenses.

Llamado a la sociedad

El Colectivo Flores en el Corazón fue la primera organización de madres y padres buscadores fundada en el Valle de Toluca en 2020, actualmente está integrado por 28 familiares que realizan jornadas permanentes para localizar a sus seres queridos, además de difundir fichas de búsqueda y acompañar procesos legales.

Las integrantes solicitaron apoyo de la sociedad para difundir las fichas y sumarse a las brigadas, señalaron que necesitan manos, ojos y pies que les ayuden en campo, pues muchas ya padecen enfermedades derivadas del esfuerzo físico y del estrés constante, hicieron un llamado especial a médicos que puedan brindar atención durante las jornadas por el desgaste acumulado.

Del 15 al 21 de marzo realizarán una brigada conjunta con colectivos de otros estados en los municipios de Lerma y Ocoyoacac, con la intención de ampliar los trabajos de localización, en un contexto donde las cifras de desaparición continúan en aumento y la respuesta institucional resulta insuficiente.

Universidad y conciencia social

El foro permitió un diálogo directo entre víctimas y comunidad universitaria, académicos e investigadores abordaron las problemáticas desde la perspectiva gubernamental y el impacto emocional en las familias, la coordinadora de la especialidad en género de la facultad subrayó la importancia de abrir estos espacios para que los estudiantes comprendan la dimensión real de la crisis de desapariciones y asuman un papel activo en la transformación social.

La advertencia sobre el reclutamiento de jóvenes por el crimen organizado encendió alertas entre la comunidad estudiantil, pues coloca a la juventud como blanco directo de redes criminales que aprovechan vulnerabilidades económicas y sociales, en un estado marcado por desigualdad y falta de oportunidades laborales.

Las madres buscadoras coincidieron en que la prevención debe comenzar con información y redes de apoyo, pero también con políticas públicas eficaces que frenen la captación de jóvenes por estructuras delictivas, mientras tanto, ellas continúan recorriendo caminos, cerros y lotes baldíos con la esperanza intacta de encontrar a quienes les fueron arrebatados.

La jornada en la UAEMéx no fue solo un acto conmemorativo, sino un recordatorio de que la desaparición de personas es una herida abierta en el Estado de México, y que detrás de cada ficha hay una historia, una familia y una comunidad que exige justicia y verdad, en medio de un escenario donde el reclutamiento forzado se perfila como una de las amenazas más alarmantes para la juventud mexiquense.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *