En el marco del primer simposio del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas y después de 20 años, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas revive su propuesta de que Petróleos Mexicanos (Pemex) se abra a la inversión privada.
Ahora, en 2025, el hijo del expresidente Lázaro Cárdenas formuló planteamientos encaminados a hacer viable el funcionamiento de Pemex; entre sus sugerencias, sobresalen:
* Apertura a capital privado sin privatización: Cárdenas enfatizó que Pemex necesita inversión, incluso del sector privado, pero sin perder su carácter de empresa pública ni comprometer la soberanía energética.
* Contratos mixtos: La propuesta se alinea con el modelo de contratos mixtos, donde Pemex cede hasta 60 % de participación en proyectos a empresas privadas, pero mantiene el control operativo. Este esquema busca atraer hasta 8 mil millones de dólares en inversión.
* Diversificación energética: Además de petróleo, Cárdenas abogó por impulsar fuentes como la energía nuclear, eólica, solar y mareomotriz, en el marco del T-MEC, para reducir la dependencia de los hidrocarburos.
* Soberanía y regulación: Subrayó la importancia de que México mantenga el control sobre sus decisiones energéticas, especialmente frente a compromisos internacionales como el T-MEC.
Su visión hace dos décadas
En ese sentido, cabe recordar que en octubre de 2006, en una documento que dio a conocer, el ingeniero consideró que en aquella época se debía fomentar “la inversión privada en los eslabones intermedios y finales” de la industria petroquímica y la refinación.
Para ello, refirió que Petróleos Mexicanos (Pemex) debe explorar “nuevas formas de asociación con particulares nacionales y del exterior”.
En el documento denominado Agenda Energética Nacional, distribuido ayer durante la conmemoración del 36 aniversario luctuoso de su padre, Lázaro Cárdenas del Río, propuso también, entre otras cosas, modificar el régimen fiscal de Pemex, rediseñar el sistema de precios y pasar al Congreso la facultad de fijar la plataforma de extracción de hidrocarburos.
En el quinto punto del documento, Cárdenas Solórzano plantea hacer de la petroquímica y la refinación, “uno de los principales ejes de una nueva política industrial”.
En ese sentido, agrega que ante una industria petroquímica deprimida, las importaciones de productos petroquímicos superan ya los siete mil millones de dólares, por lo que al tiempo que se amplían las capacidades de producción y se integran las cadenas productivas, deben establecerse acuerdos de largo plazo para el abasto de insumos y fórmulas de precios que fomente la inversión privada nacional y del exterior.
Esto, acota, “de acuerdo con las posibilidades que permite la legislación en la materia”.
Desde hace dos décadas, Cárdenas Solórzano estimó que otro de los puntos centrales de la agenda era modificar el régimen fiscal de Pemex, situación que aún en estos días se sigue debatiendo, a pesar de los ajustes realizados en la presente administración para aliviar las cargas impositivas a la petrolera.
Planteamientos que aún siguen hoy en la agenda nacional, como asignarle a Pemex mayores recursos, concederle flexibilidad en el ejercicio de su gasto y volverlo a hacer un organismo integrado, y no coordinador de filiales.
Luego de tres sexenios, apenas algunas de las ideas expuestas en aquella época por el ingeniero estarían cobrando forma, al menos en el papel.
Entre los puntos relevantes esbozados en aquel documento se planteaba: Reducir hasta eliminar la exportación de petróleo crudo, con lo que se alcanzarían dos objetivos importantes: prolongar la vida de las reservas y utilizar el recurso preferentemente como materia prima de la industria petroquímica y permitir un cambio terso de la base energética del país, que es urgente ya emprender con intensidad y en lo posible acelerar.
Hace 20 años, el tres veces excandidato presidencial apuntó que “desde distintas posiciones políticas se siguen escuchando voces diciendo que no se privatizarán Pemex ni la Comisión Federal de Electricidad, sin precisar qué es lo que quieren que se entienda con ello.



