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Declaran crisis energética de CFE en varios lugares del país

La crisis energética que atraviesa México ha alcanzado niveles alarmantes con los recientes apagones masivos que afectaron a las diferentes zonas del país; este hecho alarmante revela que, muy probablemente, haya cortes de luz constantes para 2026 en un estado específico.

La magnitud del problema queda reflejada en las cifras oficiales proporcionadas por la misma Comisión Federal de Electricidad (CFE), en donde se destaca que el apagón del pasado 26 de septiembre afectó a 2 millones 262 mil usuarios en Quintana Roo, Yucatán y Campeche, la interrupción comenzó a las 14:19 horas debido a trabajos de mantenimiento en líneas de transmisión de 400 kV, con una capacidad involucrada de 2 mil 174 MW.

El impacto fue devastador: nueve centrales del sureste con 16 unidades salieron de operación, las consecuencias económicas de los cortes de energía han sido catastróficas para la región, especialmente para el sector turístico, tan solo la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) estimó pérdidas para el gremio restaurantero en Quintana Roo por 250 millones de pesos, este cálculo considera la caída en ventas, gastos en generadores de emergencia y productos descompuestos.

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) reportó pérdidas entre 10 mil y 50 mil pesos por negocio durante el apagón, particularmente afectados resultaron los expendios de comida, comercios y hoteles de menor tamaño que no cuentan con sistemas de respaldo.

Los apagones no se limitan a la península de Yucatán y las zonas antes mencionadas, en los últimos meses, diferentes regiones del país han experimentado interrupciones severas en el suministro eléctrico:

En Mexicali, Baja California se registraron apagones de hasta cinco horas, tanto en zonas populares como residenciales, las altas temperaturas agravaron la situación, por lo que especialistas en la materia atribuyen el problema a la incapacidad de generar energía suficiente y al abandono del sistema de distribución.

En el centro de Morelia se registró un apagón significativo que afectó a 20 colonias y municipios como Tzitzio, Queréndaro, Tarímbaro y Cuitzeo.

De igual manera, las fuertes lluvias registradas en los últimos días, provocaron cortes de luz en municipios de Veracruz, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas.

En Chiapas, más de 157 mil hogares permanecieron sin electricidad tras el colapso de una torre de transmisión en la comunidad de López Hernández, los habitantes de Comitán, Las Margaritas y La Trinitaria fueron los principales afectados.

Los efectos de las interrupciones eléctricas van mucho más allá de las molestias temporales, entre las consecuencias más graves se encuentran: Daños a electrodomésticos por variaciones de voltaje, especialmente refrigeradores y sistemas de aire acondicionado; pérdida de alimentos almacenados en refrigeradores y congeladores; caos vial por la interrupción del funcionamiento de semáforos, paralización de actividades comerciales y pérdidas económicas significativas, afectaciones al turismo, principal fuente de ingresos en regiones como Quintana Roo.

Los expertos anticipan un escenario complejo para el próximo año, la combinación del cambio climático, equipos industriales obsoletos y escasez de nuevos proyectos eléctricos aumentará la demanda energética y pondrá mayor presión sobre la ya comprometida infraestructura nacional.

Si a esto sumamos la reducción presupuestaria para la CFE en zonas críticas como Quintana Roo, el panorama resulta preocupante, sin inversiones adecuadas en mantenimiento y expansión de la red eléctrica, los cortes de luz podrían convertirse en un problema recurrente, con graves consecuencias para la economía nacional y el bienestar de los ciudadanos.

México enfrenta un momento decisivo en materia energética, la situación actual de apagones masivos evidencia deficiencias estructurales que requieren soluciones integrales y a largo plazo, es fundamental garantizar que las inversiones realizadas, como las 700 plantas de emergencia en Quintana Roo, se traduzcan en beneficios reales para la población y se expanda a varios estados del país.

Las autoridades federales, estatales y el sector privado deben trabajar conjuntamente para desarrollar un sistema eléctrico robusto, capaz de satisfacer la creciente demanda y resistir los embates del cambio climático, de lo contrario, el país corre el riesgo de enfrentar una crisis energética sin precedentes en los próximos años.

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