El Órgano de Administración Judicial del Estado de México aprobó la estructura orgánica del Tribunal de Disciplina Judicial, instancia creada para garantizar la independencia, la integridad y la honestidad en la impartición de justicia, la sesión fue encabezada por el magistrado Fernando Díaz Juárez y contó con la presencia del magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Macedo García, así como de la magistrada Maricela Reyes Hernández, presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial, quienes fungieron como invitados permanentes.
El acuerdo contempla la creación de áreas operativas clave, entre ellas las encargadas de resolver procedimientos disciplinarios, además de las Unidades Instructoras, de Investigación de Responsabilidades Administrativas y de Substanciación de Procedimientos de Responsabilidades Administrativas, se suman la Visitaduría General con cuatro Auditores Visitadores, la Unidad de Evaluación del Desempeño y la Unidad de Substanciación de Procedimientos Laborales, todas orientadas a fortalecer la capacidad sancionadora y de supervisión interna del Tribunal.
Uno de los aspectos relevantes del diseño estructural fue la aplicación de una reingeniería administrativa que permitió transferir 44 plazas provenientes de unidades ya existentes, lo que representa el 37 por ciento de un total de 117 posiciones requeridas, esta medida busca minimizar el impacto presupuestal y asegurar el uso responsable de los recursos públicos destinados a la operación del nuevo organismo, con ello se evita la creación excesiva de nuevos cargos y se privilegia el aprovechamiento de la plantilla vigente.
El Tribunal de Disciplina Judicial se integra además por las magistradas María Alejandra Almazán Barrera y María del Refugio Elizabeth Rodríguez Colín, así como por los magistrados Pablo Espinosa Márquez y Hernán Mejía López, quienes junto con la presidencia serán responsables de conducir los procedimientos relacionados con conductas indebidas o faltas cometidas por servidores judiciales.
Con esta aprobación el Órgano de Administración Judicial reafirma su compromiso con la eficiencia institucional y el fortalecimiento de los mecanismos de disciplina, al dotar al Tribunal de las herramientas necesarias para iniciar actividades de manera formal, la puesta en marcha de esta estructura representa un paso significativo hacia la construcción de un sistema de control interno más robusto y transparente, acorde con las exigencias de la ciudadanía mexiquense que demanda un Poder Judicial confiable y vigilado desde dentro, el nuevo Tribunal será pieza clave para sancionar malas prácticas, prevenir actos de corrupción y consolidar una cultura de responsabilidad dentro de la institución.



