Utilizados en su momento por empresas criminales para enfrentar a autoridades militares, navales y policiales de los tres niveles de gobierno, además de transportar drogas, la Fiscalía General de la República (FGR) destruyó, en Tamaulipas, 45 vehículos blindados artesanalmente por “ingenieros” al servicio de la delincuencia organizada.
La dependencia, dirigida por el fiscal general de la nación, Alejandro Gertz Manero, expuso que el desmantelamiento de los automotores utilizados por los grupos delictivos en la zona norte del país se realizó en las instalaciones de su delegación en la entidad, con sede en Reynosa, sin que se registraran incidentes.
Entre los automotores destruidos por las autoridades federales, mejor conocidos como monstruos, relacionados con varias averiguaciones previas, se encuentran automóviles, camionetas y vehículos pesados, los que fueron adaptados por personal especializado al servicio de la delincuencia organizada, entre ellos los cárteles del Golfo y Zetas. Se estima que el valor comercial de las unidades es de varios millones de pesos.
Por medio de comunicado, la FGR expuso que en el desarrollo de las diligencias se contó con la presencia del Ministerio Público Federal -quien coordinó el evento de identificación y realizó las diligencias-, peritos oficiales y personal del Órgano Interno de Control de la institución, quienes verificaron que el procedimiento se llevara a cabo en los términos de la norma aplicable.
“Durante la destrucción se destacó la labor y coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), y Guardia Estatal, quienes aseguraron y pusieron a disposición dichos vehículos”, se concluyó.



