En lo que va del año, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) ha recibido 76 denuncias contra servidores públicos por presuntos actos de corrupción, que podrían configurarse como abuso de funciones, desvío de recursos, peculado y uso indebido del erario. De comprobarse, estos hechos podrían derivar en sanciones penales, incluyendo la destitución de los responsables.
La titular del OSFEM, Liliana Dávalos Ham, informó que del total de casos, 33 llegaron a través de la plataforma digital del órgano y 43 mediante la Oficialía de Partes. De estos últimos, cinco están relacionados con abuso de funciones y uno más con delitos graves como peculado y desvío de recursos públicos.
Dávalos explicó que el OSFEM canaliza las denuncias según su competencia. Aquellos asuntos vinculados directamente con la fiscalización y manejo de recursos públicos permanecen bajo su investigación, mientras que el resto se turna a otras instancias como la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, la Contraloría estatal o legislativa, para el seguimiento correspondiente.
El OSFEM mantiene habilitado un micrositio en su página oficial para facilitar a la ciudadanía la denuncia de actos de corrupción cometidos por funcionarios estatales. Además, las quejas pueden presentarse en su sede física en Toluca o vía correo electrónico a: denuncia.osfem @osfem.gob.mx.
Asimismo, otras instancias también reciben denuncias, como el Sistema Mexiquense de Atención Ciudadana, la Contraloría estatal, el Instituto de Transparencia (Infoem), la Fiscalía Anticorrupción, el Poder Judicial y la Contraloría del Poder Legislativo, esta última especializada en casos que involucren a alcaldes, regidores, síndicos y diputados locales.
El mensaje del OSFEM es claro: denunciar es clave para combatir la corrupción. Para ello, se ha puesto a disposición de la población diversas plataformas, líneas telefónicas y correos electrónicos. La lucha contra la corrupción en el Estado de México sigue en marcha, pero requiere de la participación activa de la ciudadanía para hacer valer la transparencia y la rendición de cuentas.



