* Proponen que la elección se retrase hasta el próximo 6 de agosto……
Por Martha Romero
Debido a la inasistencia de las aspirantes a la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), los integrantes del Enjambre Estudiantil Unificado (EEU) cerraron por un lapso de dos horas la calle de Instituto Literario como medida de protesta, además de solicitar que la elección que se llevará a cabo el día de mañana para elegir a la nueva Rectora de la Máxima Casa de Estudios de la entidad mexiquense se retrase hasta el próximo 6 de agosto.
Y es que en un comunicado conjunto las candidatas Laura Elizabeth Benhumea González, María José Bernáldez Aguilar, Maricruz Moreno Zagal y Martha Patricia Zarza Delgado, señalaron que el proceso de elección a la Rectoria se encuentra actualmente en una etapa regulada por las bases emitidas por la Comisión Especial Electoral del Consejo Universitario, que establece restricciones sobre la realización de actividades públicas, reuniones o acercamientos con sectores de la comunidad universitaria antes del día de la elección.
Refirieron que estas disposiciones tienen por objeto garantizar la equidad entre las aspirantes, la neutralidad institucional y la legalidad del proceso, por lo que su cumplimiento es obligatorio y su inobservancia podria poner en riesgo la validez de nuestra participación, por lo que no es posible atender su convocatoria.
En el documento resaltaron que está inasistencia no debe interpretarse como falta de interés o voluntad de diálogo, por lo que una vez concluida la jornada de auscultación, quien resulte electa establecerá de manera inmediata un espacio de encuentro abierto, horizontal y respetuoso para escucharlos directamente y construir, desde la legitimidad democrática, una ruta compartida de atención y transformación.
Ante ello, en las puertas de la Casa del Estudiante, antes Edificio Central de Rectoría, lamentaron la ausencia de las aspirantes a la reunión convocada por el Enjambre Estudiantil Unificado porque es preocupante que ninguna de las candidatas haya atendido el llamado a su convocatoria que no fue una invitación abierta sino una exigencia legítima de diálogo directo, nacida de un proceso de organización y reflexión estudiantil que ha puesto sobre la mesa los problemas estructurales que atraviesa la Universidad.
“La negativa a dialogar nos confirma lo que ya veíamos con claridad: este proceso no tiene ni apertura ni voluntad de escucha real. El argumento de que existen restricciones normativas no es suficiente. Esta mesa no era un acto de campaña, sino un ejercicio de participación universitaria legítimo. Quienes aspiran a representar a una comunidad no pueden elegir cuándo escucharla y cuándo ignorarla”, resaltaron.
Señalaron que resulta inaceptable que quienes han denunciado públicamente las fallas de este proceso, ahora se escuden en él para justificar su silencio frente al estudiantado, lo que no es congruencia ni neutralidad, sino una evasión.
Indicaron que este proceso necesita más apertura y diálogo, además de que la elección debe garantizar la inclusión y participación efectiva de toda la comunidad universitaria, por lo que es necesario un plazo adicional para propiciar más espacios de diálogo, transparencia y reflexión sobre los perfiles de quienes participan en esta elección, misma que no puede llevarse a cabo sin considerar las condiciones sociales, políticas y académicas actuales, ni ignorar las voces del estudiantado, quienes representan el motor de la universidad.
“Por todo lo anterior, declaramos que el Enjambre Estudiantil Unificado no reconoce la legitimidad del proceso rectoral en curso. Un proceso que excluye al estudiantado, que rechaza el diálogo y que responde a tiempos impuestos desde arriba, no puede autodenominarse democrático”, concluyeron.
Cabe señalar que entre sus principales exigencias, además de reprogramar la elección porque el proceso fue una decisión precipitada con apenas una semana de preparación, que toda la jornada de votación sea 100% presencial, además de que entre el 15 y el 22 de julio se realicen visitas a los espacios universitarios históricamente abandonados para escuchar sus necesidades.



