Por Mireya Álvarez
Tras el regreso a las labores gubernamentales, el Ayuntamiento de Calimaya reactivó su agenda institucional con un enfoque dual: la modernización interna del aparato burocrático y la resolución de conflictos en territorio.
El eje central de la 49ª Sesión de Cabildo fue la fiscalización de los procesos internos. Los integrantes del cuerpo edilicio analizaron el Programa Anual Municipal de Mejora Regulatoria, una herramienta diseñada para desmantelar la burocracia excesiva y agilizar los trámites que impactan directamente en el bolsillo y el tiempo de los ciudadanos.
A través de la presentación del informe de avance programático, se evaluaron los indicadores de desempeño que buscan transformar la gestión pública en un modelo más transparente y, sobre todo, funcional.
El compromiso expresado por los representantes municipales apunta a una mejora continua, donde la tecnología y la simplificación administrativa sean las protagonistas para evitar rezagos en la atención ciudadana.
Más allá del rigor de las actas y las sesiones, la jornada destacó por la atención a temas de proximidad social, donde el alcalde Omar Sánchez Velázquez sostuvo posteriormente un encuentro de trabajo con los delegados de la comunidad de La Concepción Coatipac.
En esta reunión de escucha activa, se abordaron las necesidades prioritarias de la localidad, logrando la resolución inmediata de una de las peticiones históricas de los representantes vecinales.
Este ejercicio refuerza la premisa de que la construcción del municipio no solo ocurre en las oficinas, sino en el diálogo cara a cara con las delegaciones.
“Calimaya se construye escuchando”, enfatizó Sánchez Velázquez durante la jornada, subrayando que la eficiencia administrativa carece de sentido si no se traduce en respuestas tangibles para la población.



