EDOMEX

En Canirac Valle de Toluca exigen reglas claras y trato justo para restaurantes que venden alcohol

Por Mireya Álvarez

Ante las restricciones impuestas a restaurantes que venden bebidas alcohólicas, especialmente por su cercanía a escuelas, hospitales o edificios gubernamentales, la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) Valle de Toluca llamó a establecer reglas más sensatas y diferenciadas por tipo de establecimiento.

Christian Muñoz Tapia, presidente de Canirac en la región, advirtió que aplicar una prohibición general a negocios ubicados en un radio de 500 a mil metros de zonas sensibles haría inviable operar en ciudades como Toluca. “No todos los negocios con venta de alcohol son antros o bares. Hay restaurantes familiares que cierran temprano y no generan conflictos”, afirmó.

Canirac propone que las regulaciones se basen en el concepto de negocio y no solo en el giro. “Un restaurante que incluye cerveza en su menú no debe ser tratado como un centro de alto impacto”, dijo Muñoz Tapia, quien también criticó el cierre de restaurantes en municipios como Toluca y El Oro, resultado de decisiones unilaterales por parte de nuevas administraciones sin consultar al sector.

Sobre la ley seca en días de elección, señaló que esta medida no reduce el consumo de alcohol, sino que lo incrementa antes de que entre en vigor, lo que perjudica a los restaurantes sin lograr su propósito original.

El líder restaurantero también habló sobre el rezago en la aprobación de la Ley de Unidades Económicas y la Ley de Fomento Económico. Aunque Canirac participó activamente en mesas de trabajo en 2024, lamentó que la ley permanezca detenida. “Si se va a modificar, exigimos volver a ser convocados”, pidió.

Respecto a la informalidad, Muñoz Tapia indicó que más del 60% de los restaurantes en el Estado de México operan de manera irregular. No obstante, pidió no generalizar: “Hay negocios que intentan formalizarse y no pueden ser medidos igual que quienes operan sin ningún control”.

Finalmente, reconoció el modelo de inspección progresiva de la Coprisem, que permite a los negocios corregir faltas menores. “Necesitamos apoyo institucional, no castigos inmediatos”, subrayó.

Canirac reiteró su apertura al diálogo y urgió a autoridades municipales y estatales a establecer normativas equitativas que fortalezcan a la industria restaurantera como motor de empleo y economía en la entidad.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *