Por Mireya Álvarez
El prolongado diferendo territorial que enfrenta al municipio de Jilotzingo con su vecino, Atizapán de Zaragoza, está a punto de entrar en una fase de resolución crítica; tras la reciente presión ejercida por los pobladores de Jilotzingo en la sede del Poder Legislativo mexiquense, se ha confirmado que la Comisión de Límites Territoriales iniciará formalmente el estudio del caso el próximo mes de enero.
El anuncio fue realizado por el diputado de Morena, Román Francisco Cortés Lugo, quien preside la Comisión encargada de estos asuntos. El legislador informó que la discusión sobre el conflicto, que movilizó a los habitantes de Jilotzingo, será uno de los primeros puntos de la agenda legislativa del año entrante.
En tanto, el alcalde de Jilotzingo, Raziel Eugenio Chavarría Chavarría, quien encabezó la delegación que acudió al Congreso el pasado miércoles, celebró el acuerdo y tras reunirse con Cortés Lugo y otros integrantes de la Comisión, se estableció que los trabajos se centrarán de manera específica en la colindancia del ejido Espíritu Santo con Atizapán de Zaragoza.
El edil enfatizó que no se trata de una disputa menor, sino de un “problema histórico” con sólidos argumentos jurídicos y de identidad comunitaria, además argumentó que el ejido tiene una antigüedad que se remonta a 1925, año en que comenzaron las labores agrarias, y cuenta con un respaldo legal irrefutable: “El ejido Espíritu Santo mantiene su identidad desde 1925 y posee una resolución presidencial de 1937, la cual ratificó la dotación de tierras exclusivamente para nuestros habitantes”, indicó.
Cabe recordar que la movilización tuvo como objetivo primordial solicitar al Congreso del local delimite y formalice las áreas en disputa para poner fin a la incertidumbre, por ello, durante el encuentro con la Comisión integrada también por los diputados Ernesto Santillán Ramírez y Angélica Pérez Cerón, se notificó al contingente de Jilotzingo que el expediente será remitido a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) para su análisis detallado.
Con ello, existe una alta probabilidad de que esta centenaria controversia sea debatida y, potencialmente, resuelta durante el próximo periodo ordinario de sesiones, sin duda, una ventana de oportunidad que los habitantes de Jilotzingo esperan capitalizar para asegurar la integridad de su territorio.



