La crisis se agrava en Ferrari y Lewis Hamilton está en el centro de la tormenta. El presidente de la escudería, John Elkann, lanzó un mensaje directo a sus pilotos tras los últimos resultados: “Más conducir, menos hablar”. La frase encendió la polémica en Italia y dejó claro que el primer año del británico en Maranello dista mucho del sueño que imaginaba cuando firmó con el Cavallino Rampante.
El siete veces campeón del mundo no ha podido cumplir con las expectativas. Ganó el sprint de China al inicio del año, pero desde entonces no ha vuelto a pelear por la victoria. Es sexto en el campeonato con 148 puntos, muy lejos de su compañero Charles Leclerc, que suma 214 y siete podios dominicales. En un equipo acostumbrado a la exigencia máxima, los números de Hamilton son difíciles de justificar.
El británico reconoció la frustración por su desempeño en Ferrari. “Está siendo una pesadilla”, confesó, en una frase que dio la vuelta al mundo. “Está esa cara entre el sueño de conducir con un equipo increíble y la otra de pesadilla por los resultados que tenemos”, añadió. Para Hamilton, el salto de Mercedes a Ferrari ha sido mucho más complicado de lo esperado.
Aun así, el piloto dejó claro que no piensa rendirse. “Las subidas y bajadas son un desafío. Pero debemos volver a por ello. Sigo trabajando con el equipo”, comentó. Su mensaje busca mostrar compromiso con el proyecto, aunque su lenguaje corporal en los últimos Grandes Premios refleja impaciencia y cansancio.
Hamilton no termina de adaptarse al monoplaza y sus últimos resultados lo confirman. En México desperdició una oportunidad valiosa al quedar octavo, y en Brasil abandonó tras un contacto en pista. “Quería sumar buenos puntos, pero ahora tenemos que volver todo lo fuerte que podamos para la próxima e intentar recuperarlo”, dijo tras la carrera en Interlagos.
Mientras tanto, en Italia las críticas arrecian. La prensa local y los seguidores de Ferrari cuestionan si el británico todavía tiene el hambre de triunfo que lo hizo leyenda. Para un equipo con tanta historia, los resultados de esta temporada son difíciles de aceptar, sobre todo después del mensaje de Elkann, que dejó entrever su inconformidad con la falta de resultados inmediatos.



