La comunidad de la Escuela Primaria Escuela Primaria Lázaro Cárdenas, uno de los planteles más emblemáticos de Toluca, enfrenta una creciente inconformidad de madres y padres de familia que denuncian presuntas irregularidades administrativas, deterioro en la infraestructura y un clima laboral tenso, el señalamiento principal recae en la directora Beatriz Ovando Vargas, a quien atribuyen decisiones unilaterales y manejo poco transparente de recursos.
De acuerdo con testimonios, en los últimos años se han recaudado cuotas y aportaciones derivadas de actividades escolares, excursiones y kermeses, sin que existan informes claros sobre el destino de esos fondos, mencionan una cantidad cercana a 180 mil pesos obtenida por aportaciones voluntarias de la que no se han presentado comprobantes detallados, mientras sanitarios, muros y techos continúan en condiciones que consideran preocupantes.
Padres señalan que en eventos escolares los vendedores deben pagar hasta mil pesos por instalar un puesto con el argumento de que lo recaudado será destinado a mejoras, sin embargo aseguran que dichas mejoras no son visibles, uno de los puntos más delicados es la situación de los baños escolares, afirman que carecen de puertas y presentan deficiencias de higiene que afectan la privacidad y seguridad del alumnado, además advierten que el inmueble requiere mantenimiento estructural urgente.
En el ámbito laboral algunos docentes que pidieron anonimato refieren un trato autoritario y favoritismos, mencionan una relación cercana entre la directora y el maestro de música Aldo Reyes Hernández, quien presuntamente dispone del auditorio escolar de manera exclusiva y cuya comunicación con padres es gestionada directamente por la dirección, también reportan la eliminación de grupos de mensajería entre docentes y tutores para concentrar la información en un solo canal administrado bajo reglas estrictas.
En materia administrativa los inconformes sostienen que al menos dos de los ocho conserjes serían familiares de la directora y que la tienda escolar estaría operada por personas allegadas a ella, lo que consideran un posible conflicto de interés, además cuestionan actividades extracurriculares con costos elevados, como una visita a KidZania con precio aproximado de 900 pesos por estudiante y otros viajes que han alcanzado hasta mil 400 pesos por alumno, montos que dicen no siempre toman en cuenta la situación económica de las familias.
Los padres aseguran que ya acudieron a instancias educativas para exponer la situación sin que hasta ahora se haya realizado una supervisión integral, subrayan que su intención es garantizar transparencia en el manejo de recursos y condiciones dignas para los estudiantes.
El edificio que alberga la primaria fue construido en 1941 con estilo neocolonial y está catalogado como monumento artístico por el Instituto Nacional de Bellas Artes, su fachada destaca por esculturas del artista toluqueño Luis Albarrán y Pliego que representan la voluntad y la videncia, para los padres la relevancia histórica del inmueble contrasta con el deterioro que observan actualmente y con la falta de mantenimiento que, aseguran, debería ser prioridad en un plantel tan representativo de la capital mexiquense.



