* Nuevamente denuncian extorsión, sobornos y amenazas al más alto nivel……
* Cuauhtémoc Salvador Ortega Nila lanza graves acusaciones contra la fiscal regional de Texcoco, Alejandra González González, y exige la intervención directa de la gobernadora Delfina Gómez. “Aquí están las pruebas, aquí están los audios”, asegura……
Por Mireya Álvarez
Con voz firme, rostro desencajado por la indignación y pruebas en mano, Cuauhtémoc Salvador Ortega Nila volvió a alzar la voz ante lo que calificó como un “entramado de corrupción” al interior de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (PGJEM), señalando de nueva cuenta a la fiscal regional de Texcoco, Alejandra González González, y a la Ministerio Público Rosa María, a quienes acusa de extorsión, abuso de poder y tráfico de influencias.
“Me han buscado a nombre de la fiscal, ofreciéndome más de medio millón de pesos para que desista de mi denuncia. No me voy a vender, no me voy a callar”, expresó Ortega Nila tras acudir a una reunión con personal de la Fiscalía por instrucciones del Fiscal José Luis Cervantes Martínez.
En declaraciones enérgicas y sin rodeos, Ortega Nila afirmó haber sido objeto de hostigamiento y corrupción, luego de que sus familiares fueran detenidos y, presuntamente, liberados mediante un pago ilegal de 70 mil pesos en efectivo, entregados directamente a la fiscal González dentro de la propia oficina de la Fiscalía Regional en Texcoco. “¡Esto es una vergüenza! Es un insulto a la ley y al pueblo del Estado de México”, denunció.
Ante ello, aseguró que ha entregado pruebas contundentes al órgano correspondiente: audios, documentos y señalamientos directos que involucran a funcionarios activos en una red de corrupción institucionalizada. “Hoy vine a presentar formalmente mi denuncia por escrito y a entregar todos los elementos necesarios para que se actúe conforme a derecho. Ya no pueden decir que no tienen pruebas”, declaró.
La denuncia no se queda solo en lo legal, también se convierte en un grito ciudadano. “¡Exijo la destitución inmediata de Alejandra González González! ¿Cómo puede una funcionaria señalada por extorsión y abuso de autoridad seguir representando a la justicia?”, remató.
Al testimonio de Ortega Nila se sumó el de María Fernanda Gerardo Ortega, quien se presentó como la víctima principal del abuso. Entre lágrimas y con voz entrecortada, narró cómo, estando embarazada y con un bebé de 11 meses en brazos, fue presionada por el personal de la Fiscalía para entregar dinero a cambio de la liberación de su esposo, su padre y su primo.
“Fue dentro de la oficina de la jefa de turno en Texcoco donde entregué el dinero… Me amenazaron, me hicieron firmar un convenio injusto. Me destruyeron emocionalmente. Si algo nos pasa, hago directamente responsable a la Fiscalía General del Estado de México”, advirtió.
Con todas las miradas puestas ahora en las autoridades estatales, Ortega Nila lanzó un fuerte llamado a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y al Fiscal Cervantes Martínez:
“Si no actúan con firmeza, serán cómplices. Aquí están las pruebas. Si no me escuchan, las haré públicas. Yo sí creo en las instituciones, pero también creo que hay que limpiar la podredumbre que las habita”, aseveró.
Y advirtió: “Este caso es solo la punta del iceberg. Es el reflejo de cómo opera el tráfico de influencias en nuestro sistema de justicia: fiscales, jueces y ministerios públicos repartiéndose el poder y la impunidad.”
La Fiscalía, hasta ahora, no ha emitido postura oficial. Pero los testimonios son claros, las pruebas ya están sobre la mesa y la exigencia de justicia, más fuerte que nunca.
¿Seguirá impune este acto de corrupción o se actuará con la justicia que tanto pregonan?.



