La Fórmula 1 hizo oficial el cambio de generación de los monoplazas a partir de la temporada 2026, implementando una serie de modificaciones técnicas relevantes.
Entre ellas, destaca la reducción de 30 kilogramos en el peso total de los autos, la eliminación del DRS (Drag Reduction System) y la introducción del sistema Manual Override.
Además, por primera vez en la historia de la categoría, los alerones móviles serán una realidad y se adaptarán a las distintas zonas del circuito.
Estos ajustes no han sido bien recibidos por todos los pilotos de la parrilla. Uno de los más críticos ha sido el español Fernando Alonso, quien ha manifestado abiertamente su inconformidad con los nuevos monoplazas de F1, situación que se evidenció desde los test de verano realizados en Baréin.
El bicampeón del mundo expresó su descontento en diversas declaraciones, señalando que los nuevos componentes han reducido la adrenalina al volante en comparación con generaciones anteriores.
Alonso explicó que ahora es necesario conservar energía para las rectas, mientras que antes se podía atacar ciertas curvas al límite. Incluso, en tono irónico, llegó a afirmar que “el chef podría pilotar el coche”.



