Un adulto mayor de 83 años, fue localizado con vida este miércoles en la Sierra de Guadalupe, en el paraje conocido como Cola de Caballo, en Tlalnepantla, cuando colectivos de búsqueda realizaban labores de localización de restos humanos.
El hallazgo ocurrió de manera inesperada, pues mientras los grupos de Madres Buscadoras, integrantes de la Fiscalía, elementos de la Policía de Género y personal de Protección Civil recorrían la zona, se percataron de que un hombre se encontraba tirado en el suelo en mal estado de salud, al revisarlo confirmaron que tenía signos vitales aunque presentaba lesiones graves por mordeduras de perros y golpes en distintas partes del cuerpo, lo que hizo necesaria la intervención inmediata de paramédicos y del Grupo Relámpagos que, con un helicóptero, lo trasladó a un hospital en Tlalnepantla para recibir atención médica especializada.
De acuerdo con el colectivo Hasta Encontrarles CdMx, el adulto mayor habría sido víctima de un asalto, fue golpeado y posteriormente abandonado en la zona boscosa donde, además, fue atacado por una jauría de perros que deambula por la serranía, lo que agravó aún más su estado de salud.
Pese a ello, logró sobrevivir varios días hasta ser encontrado por los buscadores que desde hace tres semanas trabajan en este sector de la Sierra de Guadalupe donde existen reportes de al menos 200 personas desaparecidas.
El hombre fue identificado gracias a una credencial oficial que llevaba consigo, lo que permitió a la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México dar aviso inmediato a su familia, quienes ya lo daban por perdido pues desde el lunes no tenían noticias de su paradero, la noticia fue recibida con esperanza y alivio por sus seres queridos que acudieron al hospital para acompañarlo durante su atención médica.
En un comunicado difundido por el colectivo Hasta Encontrarles señalaron que “las familias celebramos con esperanza que hoy un ser querido regrese con vida y reiteramos que continuaremos buscando hasta encontrar a todos”.
Los trabajos de los colectivos en la Sierra de Guadalupe se han intensificado en las últimas semanas, en la primera etapa de labores fue localizada ropa y restos óseos que, según la información preliminar, corresponderían a una mujer reportada como desaparecida, esos hallazgos fueron entregados a las autoridades para su análisis genético y cotejo con las fichas de búsqueda, la segunda semana los grupos suspendieron las actividades en campo precisamente para que los peritos revisaran los restos y fragmentos óseos localizados, así como otras pertenencias encontradas, pero desde el lunes retomaron su trabajo en el paraje Cola de Caballo con la esperanza de hallar más indicios de las personas desaparecidas, en ese contexto se dio el hallazgo del adulto mayor que milagrosamente aún tenía vida.
El operativo de búsqueda en esta zona se ha vuelto cada vez más complejo debido a lo accidentado del terreno, la presencia de animales salvajes y las propias condiciones de inseguridad que prevalecen, sin embargo los colectivos no han detenido su labor, conscientes de que detrás de cada ficha de desaparición hay familias que claman por respuestas y justicia, este hallazgo en particular representa un respiro dentro de la tragedia cotidiana, pues si bien lo común es localizar restos, en esta ocasión se logró rescatar a una persona que pudo ser devuelta con vida a su hogar.
El caso también evidencia la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a la violencia y la inseguridad, pues se trata de un hombre que sufrió un asalto y fue abandonado a su suerte, sin que ninguna autoridad lo auxiliara hasta que fueron los propios colectivos de búsqueda quienes lo encontraron, lo que refleja la precariedad de los mecanismos de protección y la deuda del Estado hacia los sectores más indefensos de la población.
En la Sierra de Guadalupe las jornadas de búsqueda continuarán en los próximos días, tanto los colectivos como las autoridades que se han sumado a estas acciones saben que aún queda mucho por recorrer y que la cifra de personas desaparecidas en la región obliga a redoblar esfuerzos, lo ocurrido con el adulto mayor se ha convertido en un símbolo de esperanza dentro del dolor, un recordatorio de que mientras las familias no dejen de buscar siempre habrá posibilidad de encontrar y de traer de regreso a quienes un día fueron arrancados de la vida cotidiana.
Así, el hallazgo de este hombre no solo representa una historia de supervivencia, sino también un llamado urgente a atender las causas de la violencia, la inseguridad y la indiferencia institucional, pues no se puede normalizar que las familias busquen en montañas y barrancas lo que el Estado tendría que garantizar, la vida y la seguridad de sus ciudadanos.



