JUSTICIA

Hallan cadáver y más de 200 prendas femeninas durante jornada de búsqueda en Ecatepec

 

Por Mary González

El hallazgo del cadáver flotando en el canal del desagüe y el descubrimiento de 65 pares de zapatos y 168 prendas íntimas femeninas abandonadas entre la maleza en la colonia Jardines de Casanueva, vuelven a exhibir la dimensión de la crisis de violencia e impunidad que asfixia a Ecatepec, un municipio donde la tragedia ya no sorprende sino que se acumula, se normaliza y se archiva sin respuestas contundentes.

Indicios que gritan abandono institucional

La jornada de búsqueda fue encabezada por el Colectivo Feminista Ehécatl, cuya representante Carmen Zamora advirtió que lo encontrado “tiene mucho que decir”, una frase que sintetiza la gravedad de un escenario que difícilmente puede explicarse como un hecho aislado, el recorrido abarcó más de siete kilómetros a lo largo del canal que corre paralelo a la autopista urbana Siervo de la Nación, una franja convertida en corredor de abandono, desechos y ahora posibles evidencias de violencia extrema.

Primero aparecieron los zapatos femeninos acomodados en hileras entre la vegetación y montículos de tierra, después pantaletas y brasieres dispersos en el mismo períímetro, la escena no solo resulta perturbadora sino que plantea preguntas urgentes sobre la posible sistematicidad de los hechos, sobre la existencia de víctimas no identificadas y sobre la ausencia de vigilancia efectiva en una zona que desde hace años ha sido señalada por colectivos y familias como foco rojo.

Las prendas fueron aseguradas por personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, que las embaló para su traslado ante el Ministerio Público donde se realizarán análisis para determinar si constituyen indicios vinculados a algún delito, sin embargo la experiencia de familiares de personas desaparecidas en el Estado de México obliga a cuestionar si estos indicios derivarán en investigaciones sólidas o si terminarán engrosando estadísticas sin rostro.

En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Seguridad estatal, policía municipal, Protección Civil, Bomberos y Rescate Urbano de Ecatepec, una movilización que contrasta con la constante denuncia ciudadana sobre patrullajes insuficientes y ausencia preventiva en tramos considerados de alto riesgo, la pregunta inevitable es por qué se requiere un hallazgo macabro para activar una respuesta institucional visible.

Un cuerpo más en el canal

Horas después, frente al Centro Comercial Las Américas, fue detectado el cuerpo de un hombre de mediana edad flotando en el canal, vestido con pantalón y chamarra negra, tenis blancos con azul, el rescate se realizó con apoyo de una lancha y el cuerpo fue trasladado al anfiteatro para la necropsia de ley, de manera preliminar se informó que aparentemente tenía poco tiempo de haber fallecido, otra muerte que se suma a la larga lista de hechos violentos en un municipio que encabeza desde hace años los registros de inseguridad en el país.

La localización del cadáver ocurre en un entorno urbano densamente poblado y transitado, lo que evidencia no solo la vulnerabilidad del espacio sino la sensación de permisividad que parece imperar en ciertos corredores donde la vida humana pierde valor ante la falta de vigilancia permanente y estrategias integrales de prevención.

Antecedentes que no pueden ignorarse

El colectivo recordó que el pasado 24 de enero en el mismo perímetro fue localizado el cuerpo sin vida de un bebé de poco más de un año de edad abandonado a la orilla del canal, un hecho que, en su momento, generó indignación pero que, como muchos otros casos, se diluyó entre comunicados oficiales y promesas de investigación, la repetición de hallazgos en la misma zona revela un patrón alarmante que exige más que operativos esporádicos.

“Todos se asombran de otros casos en el país, pero 65 pares de zapatos y 168 prendas íntimas de mujer tienen mucho que decir”, reiteró Carmen Zamora, subrayando que la magnitud del hallazgo no puede reducirse a un simple aseguramiento de objetos, sino que podría representar rastros de violencia contra mujeres en un municipio donde las alertas de género han sido declaradas pero no necesariamente traducidas en resultados palpables.

Familias de personas desaparecidas exigieron operativos permanentes, investigaciones exhaustivas y resultados concretos, denunciaron que la zona se ha convertido en un símbolo de horror e impunidad, y advirtieron que no basta con embalar pruebas si no existe voluntad política y capacidad técnica para esclarecer los hechos.

Ecatepec vuelve a colocarse en la primera plana no por avances en seguridad sino por escenas que estremecen, mientras autoridades prometen análisis y peritajes, la ciudadanía observa con desconfianza y cansancio, porque cada hallazgo en el canal no solo revela posibles delitos sino también la profunda deuda institucional con las víctimas y con una sociedad que exige justicia real y no comunicados administrativos.

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