Por Martha Romero
Tras reconocer que la fuga de un reo del centro penitenciario de Tenancingo Sur evidenció un punto de vulnerabilidad en el penal, el titular de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), Cristóbal Castañeda Camarillo dio a conocer que reforzarán las medidas de control en éste y otras cárceles de la entidad.
Recordó que la población interna creció de 35 mil a más de 37 mil 500 personas en el último año, por lo que contemplan ampliaciones de infraestructura y ajustes en la plantilla de custodios, ya que la carga operativa supera la capacidad que actualmente registran.
Si bien señaló que la fuga de este reo es un hecho aislado, indicó que también es una enseñanza de que hay algún tema vulnerable, por lo que el penal de Tenancingo recibirá atención particular mientras continúan las investigaciones, aunque ya se abrió una indagatoria administrativa para determinar si hubo omisiones o complicidad tras la evasión del sentenciado por secuestro exprés.
Castañeda Camarillo detalló que la investigación administrativa incluye a mandos y custodios porque se presume que el interno habría escalado una zona cercana a una torre, versión que está siendo verificada en tanto revisan los reportes de supervisión, además de que todo el personal del turno está bajo revisión, desde el director hasta los custodios.
Contexto de la fuga
Fue la mañana del domingo 7 de diciembre cuando el interno del Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nuevo Tenancingo Sur, quien purgaba una sentencia de 60 años por secuestro exprés, se fugará de dicho penal.
El hombre identificado como Alejandro Andrés Olvera Murillo, de 30 años y originario de la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México, habría escapado durante las primeras horas de este domingo.
Fue reportado como ausente durante el pase de lista matutino, lo que generó alertas locales y motivó la difusión de su fotografía en páginas comunitarias para advertir a los habitantes de la zona.
El historial penitenciario de Olvera Murillo muestra su ingreso al penal de Lerma el 2 de julio de 2023, desde donde fue trasladado a Nuevo Tenancingo Sur el 11 de febrero de 2025.
Desde entonces permanecía bajo sentencia, hasta que su paradero volvió a convertirse en un misterio.
Posible apoyo externo para la fuga, una línea de investigación
Castañeda Camarillo, informó que la dependencia notificó de inmediato a corporaciones estatales y federales para ampliar la búsqueda, aunque por la naturaleza del caso no dio detalles públicos de la estrategia de rastreo, pero sí confirmó que investigan un posible apoyo externo, lo que forma parte de la línea de investigación.
“Se están haciendo las actividades de búsqueda y, por la secrecía de los hechos, no podemos divulgar mucha información, aunque ya se avisó a las autoridades de todas las entidades y a las federales para lograr su ubicación lo más pronto posible”, concluyó.



