Por Mireya Álvarez
El futuro económico de las papelerías mexiquenses pende de un hilo, según advierte Hugo Ávila Guadarrama, líder del gremio en el Valle de México. La entrega directa de paquetes de útiles escolares por parte del gobierno estatal a alumnos de educación básica ha mermado significativamente sus ingresos, y la incertidumbre sobre la continuidad de este programa para el ciclo escolar 2025-2026 mantiene en vilo a todo el sector.
Ávila Guadarrama reveló que, a la fecha, no han recibido ninguna confirmación oficial sobre si el apoyo gubernamental se materializará nuevamente. Esta falta de comunicación es especialmente preocupante, ya que los papeleros necesitan tiempo para aprovisionarse adecuadamente y ajustar sus inventarios.
La preocupación del sector no es nueva. Desde el pasado mes de abril, enviaron un oficio a la Secretaría de Educación del Estado de México (Seduc), solicitando una reunión con su titular, Miguel Ángel Hernández Espejel, para exponer la grave situación que enfrentan. Sin embargo, su petición ha caído en saco roto, sin recibir respuesta alguna hasta el momento.
Esta problemática, que comenzó durante el sexenio de Alfredo Del Mazo Maza, persiste bajo la actual administración de Delfina Gómez Álvarez, dejando a los negocios papeleros en una situación cada vez más precaria.
El líder papelero recordó con nostalgia el esquema implementado durante el gobierno de Eruviel Ávila Villegas, cuando los alumnos recibían vales para adquirir sus útiles escolares. Este modelo, según Ávila Guadarrama, no solo beneficiaba la economía familiar, sino que también representaba una fuente vital de ingresos para las papelerías locales, impulsando el comercio y el empleo en la región.
Ante el silencio gubernamental, el sector papelero se prepara para enviar un segundo oficio a las autoridades educativas. “Prácticamente ya está fuera de tiempo. No nos han informado sobre los paquetes, si los va a haber o no”, lamentó Ávila Guadarrama. La principal interrogante en este nuevo comunicado es precisamente si habrá entrega de paquetes, para que sus agremiados puedan prepararse con antelación, adquirir el material necesario y realizar los ajustes pertinentes en sus negocios.
Más allá de la incertidumbre sobre la existencia del programa, el representante del gremio también hizo hincapié en la calidad de los útiles que se entregan. Señaló que los materiales incluidos en los paquetes gubernamentales suelen ser de calidad “económica”, lo que a menudo obliga a los padres de familia a realizar desembolsos adicionales para adquirir útiles más duraderos.
“En algunos artículos la calidad no va de acuerdo con lo que necesitan los alumnos, muchas veces los desechan. Lo que se busca es que sea una ayuda. No estamos en contra de este apoyo, pero sí en la forma que se hace”, puntualizó.
Ávila Guadarrama concluyó su llamado al Gobierno estatal destacando el importante aporte del sector papelero a la economía estatal, a través de la generación de impuestos y empleos. Propuso retomar el esquema de vales de útiles escolares, una medida que, aseguró, “si se hace adecuadamente puede ser de beneficio para los padres de familia, para los negocios papeleros y para el Gobierno. Sería una aportación más positiva y más adecuada”.
La pregunta persiste: ¿escuchará el gobierno mexiquense el clamor de los papeleros y optará por un modelo que beneficie a todos los actores involucrados en la educación de los niños y jóvenes del Estado de México?.



