La Fiscalía General de la República (FGR) había decomisado en el Estado de Guerrero una tonelada de cocaína al crimen organizado. Como marca la ley, la droga tenía que ser incinerada.
Sin embargo, un grupo de funcionarios sustituyó el cargamento de cocaína por leche en polvo y eso fue lo que ardió en el fuego.
La maniobra fue descubierta y hace unas semanas la Fiscalía destituyó y denunció a una decena de funcionarios, entre ellos al contralor de la dependencia, Arturo Serrano Meneses, el encargado en última instancia de dar el visto bueno a este tipo de operaciones.
De acuerdo con fuentes de la FGR y el Gobierno federal, los acusados enfrentan cargos por corrupción y omisiones graves en las áreas de verificación de bienes asegurados y procesos de incineración de narcóticos. De la tonelada de cocaína que se salvó del fuego, poco más se sabe.
Entre los funcionarios destituidos hay un hermano de Santiago Taboada, exalcalde de Benito Juárez (Ciudad de México) y excandidato del PAN al Gobierno de la capital. Esta deriva política ha provocado que el caso haya entrado también al barro de la riña entre partidos.
Morena está aprovechando la ocasión para desgastar al PAN y ha denunciado que, operada en gran medida por el hermano de Taboada, existe una red de corrupción y narcotráfico dentro de la fiscalía que se queda con los cargamentos de droga incautados para luego venderlos a intermediarios.
El excontralor fue desalojado de las instalaciones del Órgano Interno de Control de la Fiscalía a principios de agosto por parte de elementos federales de seguridad.
Serrano y el grupo de colaboradores acusados no fueron detenidos oficialmente en ese momento. La maniobra sirvió para obligarlos a renunciar de sus cargos. Los informes señalan que la Fiscalía les acusa de delitos de cohecho, tráfico de influencias y contra la administración de justicia.
El asunto de la cocaína intercambiada por leche en polvo es uno de varios expedientes armados contra Serrano y su grupo. La Fiscalía señala que el excontralor estuvo involucrado en irregularidades en la adjudicación de contratos públicos y en el cobro de sobornos a proveedores.
De manera ordinaria, el asunto tendría que ser investigado por la Fiscalía de Asuntos Internos, pero Serrano y el resto de sus colaboradores son señalados de delincuencia organizada, materia de otra área de la FGR.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó la investigación en curso contra Serrano y sus colaboradores, quien llamó a que la investigación siguiera adelante y pidió al fiscal general, Alejandro Gertz, presentar un informe al respecto.
Serrano fue designado como contralor de la FGR por la Cámara de Diputados en 2019 y en 2023 fue ratificado en ese cargo por otros cuatro años. Su renuncia forzada evitó el trámite para que la Cámara Baja lo destituyera.
Ahora, en su lugar, los diputados nombraron a Óscar del Río Serrano, hijo de José Manuel del Río Virgen, un político de Movimiento Ciudadano (MC) muy cercano a Ricardo Monreal, coordinador de la fracción parlamentaria de Morena.



