Por Mireya Álvarez
La informalidad continúa siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico del país, pese al peso decisivo que tienen las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en la actividad productiva y el empleo, así lo advierte la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO -SERVYTUR) en su más reciente documento “Economía formal e informal en cifras: México 2025”.
El análisis revela que en México operan alrededor de 6.1 millones de MIPYMES, las cuales representan prácticamente la totalidad de las unidades económicas del país que es un 99.8 por ciento, no obstante, solo una de cada tres funciona dentro de la formalidad, mientras que el 67 por ciento permanece en esquemas informales, lo que limita su acceso a financiamiento, derechos laborales y mayores niveles de productividad.
Para Octavio de la Torre, presidente de Confederación de Cámaras Nacionales, esta realidad confirma que los pequeños negocios sostienen la economía cotidiana, pero enfrentan condiciones adversas para regularizarse. “La transición a la formalidad no puede basarse en cargas excesivas; debe construirse con incentivos, reglas claras y procesos sencillos que no ahoguen al emprendimiento familiar”, expresó.
El estudio también pone de relieve la dimensión laboral del fenómeno, donde de los 59.5 millones de personas ocupadas en el país, más de la mitad se encuentra en la informalidad. Las MIPYMES concentran siete de cada diez empleos formales, pero al mismo tiempo generan casi el 97 por ciento del empleo informal, confirmando su papel central en el mercado laboral mexicano.
En términos de producción, al tercer trimestre de 2025 el Producto Interno Bruto alcanzó 25.4 billones de pesos de los cuales 52 por ciento provino de las MIPYMES. La economía informal, por sí sola, aportó una cuarta parte del PIB, lo que subraya la urgencia de atender este sector con políticas diferenciadas.
El diagnóstico señala que las microempresas, que constituyen más del 94 por ciento de las MIPYMES, concentran el mayor rezago, tres de cada cuatro operan fuera de la legalidad. Por ello, CONCANACO SERVYTUR plantea una agenda pro-formalidad enfocada especialmente en los negocios familiares, con medidas como trámites simplificados y digitales, esquemas graduales de incorporación, acceso efectivo a financiamiento y capacitación, así como certeza regulatoria.
La Confederación sostuvo que formalizar no debe entenderse como un castigo, sino como una vía de crecimiento y protección del ingreso familiar. Finalmente, reiteró su disposición para colaborar con los distintos niveles de gobierno en una estrategia que fortalezca la legalidad, impulse la productividad y promueva un desarrollo regional más equilibrado.



