Por Mireya Álvarez
Con una participación histórica, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) presentaron los resultados de la Consulta Infantil y Juvenil 2024, un ejercicio masivo que posiciona a la entidad mexiquense como líder nacional en la expresión de las voces más jóvenes sobre los principales problemas sociales.
La inseguridad y la escasez de agua se destacaron como las preocupaciones primordiales de las niñas, niños y adolescentes (NNA) en sus comunidades.
Joaquín Rubio Sánchez, vocal ejecutivo del INE Estado de México, celebró el éxito, afirmando que este ejercicio “reafirma nuestro compromiso con una democracia participativa y con el derecho de niñas, niños y adolescentes a ser escuchados”.
Rubio Sánchez, enfatizó que la Consulta Infantil y Juvenil 2024 superó todas las expectativas en el Estado de México, alcanzando una impresionante cifra de un millón 664 mil 482 votantes, lo que representa casi el 40 por ciento del segmento de población de 13 a 17 años en la entidad, y 500 mil participantes más que en la edición de 2021. A nivel nacional, la consulta sumó 10 millones 800 mil 305 participantes.
“Detrás de cada número hay una voz, una esperanza, una expectativa. Confiaron en que serían escuchados. Nosotros estamos obligados a no defraudarlos”, enfatizó.
Agregó que, para garantizar la accesibilidad, se instalaron nueve mil 42 casillas en el Estado de México, con boletas especiales en lengua indígena y plantillas Braille, logrando una inclusión significativa.
Liliana Martínez Garnica, directora de Participación Ciudadana del IEEM, destacó que el 6.7 por ciento de los participantes (110,954 NNA) se identificaron con alguna condición de discapacidad, y un 12.20% (202,764) pertenecen a un pueblo originario.
Los resultados arrojaron luz sobre los principales temas que inquietan a la niñez y adolescencia mexiquense, con un claro llamado a la acción para las autoridades; inseguridad en su entorno, es el problema principal, por ello, las recomendaciones para un lugar más seguro varían según la edad de 3 a 9 años, solicitan calles con luz que funcione.
De 10 a 13 años, piden reglas y acuerdos para vivir con respeto; de 14 a 17 años, afirman que un lugar es seguro “cuando escuchamos, respetamos y tomamos en cuenta la opinión de ellos mismos como adolescentes.”
Medio Ambiente y Cuidado Animal, la escasez de agua y la contaminación por basura son preocupaciones críticas; los más pequeños, de 3 a 9 años, piden cuidar el agua y los adolescentes de 10 a 17 años sugieren separar residuos, fertilizar, reciclar y denunciar el tráfico de animales silvestres. En el ámbito Escolar, un contundente 70.09 por ciento de los participantes señaló la necesidad de mejorar las instalaciones escolares.
Al abordar las adicciones, los jóvenes de 14 a 17 años vincularon el consumo de sustancias con sentimientos de “tristeza, preocupación, enojo, ansiedad, soledad, estrés y depresión”, sugiriendo la necesidad de información sobre los efectos y, en el rango de 10 a 13 años, un llamado directo: “que las personas adultas nos escuchen y apoyen cuando tenemos problemas.”
Las autoridades hicieron un llamado a los diferentes niveles de gobierno federal, estatal y municipal para que los resultados de la Consulta se traduzcan en políticas públicas concretas, especialmente en los ejes de seguridad, espacios públicos iluminados, infraestructura escolar limpia e inclusión.
La Consejera del IEEM, Patricia Lozano Sanabria, destacó la importancia de estos ejercicios para fortalecer los pilares de la democracia. “Esta formación debe cultivarse desde la infancia. Es en los primeros años cuando se debe comenzar con la formación ciudadana”, señaló, resaltando que la alta participación demuestra que las nuevas generaciones “no son apáticas ni indiferentes, sino que desean ser protagonistas en la construcción de su entorno social”.
El INE y el IEEM se comprometieron a trabajar en la institucionalización de este tipo de consultas para asegurar su realización periódica, reafirmando que el ejercicio no es “simbólico ni ocasional”, sino una herramienta fundamental para diseñar políticas públicas con pertinencia y respeto, no con suposiciones.



