Por Mary González
Las lluvias del sábado 27 de septiembre dejaron una emergencia inédita en la zona metropolitana, con precipitaciones que superaron los registros de años recientes y que provocaron afectaciones en la Ciudad de México y en al menos seis municipios del Estado de México, en cuestión de horas el agua alcanzó más de un metro de altura en viviendas y avenidas principales, obligando a activar la alerta púrpura y a desplegar operativos de emergencia en distintas zonas del oriente de la capital y del valle de Chalco
Iztapalapa bajo el agua
La alcaldía Iztapalapa fue el epicentro de la tormenta, en colonias como Santa María Aztahuacán y La Colmena el nivel del agua llegó a metro y medio dentro de los hogares, mientras que en la unidad habitacional Vicente Guerrero los edificios de las supermanzanas 4 y 5 quedaron anegados con hasta un metro de altura, otras comunidades como Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, La Polvorilla y Ejército de Oriente reportaron decenas de familias atrapadas en sus casas y sin suministro eléctrico, la alcaldesa Aleida Alavez ordenó la instalación de tres puestos de mando en los puntos más críticos y movilizó cuadrillas de obras, protección civil y servicios urbanos para atender la emergencia, al mismo tiempo se habilitaron líneas telefónicas de atención directa para recibir reportes ciudadanos y coordinar el apoyo.
El transporte público también sufrió consecuencias, la Línea A del Metro suspendió servicio en el tramo Guelatao a La Paz debido a la acumulación de agua en Ignacio Zaragoza a la altura de Peñón Viejo, el Sistema de Transporte Colectivo implementó un servicio provisional entre Pantitlán y Guelatao pero miles de usuarios tuvieron que buscar alternativas bajo la tormenta, la movilidad se colapsó en toda la franja oriente y el caos se extendió hasta bien entrada la noche.
Municipios mexiquenses rebasados
La emergencia no se limitó a la capital del país, los municipios de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Chalco, Ixtapaluca y La Paz reportaron inundaciones severas en vialidades primarias y colonias enteras; en Nezahualcóyotl se registraron encharcamientos que paralizaron avenidas como Bordo de Xochiaca y en Valle de Chalco el agua anegó la autopista México-Puebla.
Miles de automovilistas quedaron varados y familias enteras tuvieron que refugiarse en albergues improvisados, en Ecatepec el desbordamiento de rejillas pluviales afectó al menos una decena de colonias y en Chalco el agua alcanzó escuelas, parques y unidades habitacionales, en La Paz el cierre parcial de la carretera federal México Texcoco dejó a decenas de pasajeros sin transporte.
La saturación de los vasos reguladores La Quebradora y Desarrollo Urbano, así como la sobrecarga de la planta de rebombeo Vicente Guerrero, complicaron el restablecimiento de los servicios y dejaron en evidencia las limitaciones del sistema hidráulico ante precipitaciones de tal magnitud, las brigadas de protección civil y seguridad estatal trabajaron toda la madrugada para desazolvar coladeras, apoyar a familias atrapadas y retirar toneladas de basura y hierba que colapsaron el drenaje.
Aunque aún no se cuantifica el número total de viviendas dañadas, autoridades municipales reconocieron que los daños materiales son considerables y que la recuperación tomará varios días, vecinos afectados reprocharon que el sistema de drenaje está rebasado y que cada temporada de lluvias enfrentan la misma situación sin que haya soluciones de fondo, en tanto las autoridades del Estado de México anunciaron que reforzarán la coordinación con la Ciudad de México para atender los puntos críticos del valle de Chalco y evitar nuevas catástrofes, las lluvias dejaron al descubierto la vulnerabilidad de la infraestructura urbana y el reto que enfrentan gobiernos locales y estatal para garantizar seguridad y bienestar a la población.



