Irán lanzó nuevos ataques contra Israel y países árabes del golfo Pérsico y mantuvo la presión sobre Oriente Medio en una guerra iniciada por Israel y Estados Unidos que ha tenido impacto dentro y fuera de la región, disparado los precios del petróleo y remecido las economías mundiales.
Las sirenas de misiles entrantes sonaron de madrugada en el futurista centro de negocios de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, y en Bahrein, donde las autoridades dijeron que un ataque iraní alcanzó un edificio residencial en la capital, matando a una mujer de 29 años e hiriendo a otras ocho personas. Arabia Saudita dijo que ha destruido dos drones sobre su región petrolera oriental y en Kuwait la Guardia Nacional indicó que derribó seis drones.
Las sirenas sonaron en Jerusalén más tarde en la mañana y se oían sonidos de explosiones en Tel Aviv mientras los sistemas de defensa israelíes trabajaban para interceptar el fuego entrante, no mucho después de que el ejército dijera que había detectado un lanzamiento de misiles iraníes.
“Definitivamente no estamos buscando un alto el fuego”, escribió desafiante en X el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf. “Creemos que al agresor hay que darle un puñetazo en la boca para que aprenda una lección y para que nunca vuelva a pensar en atacar a nuestro amado Irán”.
Otro alto funcionario de seguridad iraní, Ali Larijani, pareció amenazar al propio presidente estadounidense Donald Trump, escribiendo en X que “Irán no teme tus amenazas vacías. Incluso aquellos más grandes que tú no pudieron eliminar a Irán. Ten cuidado de que no seas tú el eliminado”. En el pasado, Irán ha sido acusado de planear intentos de matar a Trump.
Testigos en Teherán dijeron haber oído varias explosiones por la tarde mientras Israel iniciaba una nueva oleada de ataques aéreos.
Además de disparar misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región, Irán también ha golpeado la infraestructura energética y el tráfico a través del estrecho de Ormuz, una vía fluvial vital para el comercio de petróleo, lo que ha hecho que los precios del crudo se disparen. Los ataques parecen destinados a generar suficientes penurias en la economía mundial como para presionar a Estados Unidos e Israel a poner fin a sus ataques.



