Por Mireya Álvarez
Tras un cuarto de siglo de servicio en el Instituto Nacional Electoral (INE), de los cuales 15 años fueron dedicados a la geografía mexiquense, Joaquín Rubio Sánchez dice adiós, debido a que el próximo 28 de febrero marcará el fin de su ciclo como Vocal Ejecutivo en la entidad, para dar paso a un nuevo reto profesional en su tierra natal, Jalisco, a partir del 1 de marzo.
El anuncio se da en el marco de un ajuste estratégico de la Junta General Ejecutiva que involucra la rotación de 18 vocales en todo el país, sin embargo, para Rubio Sánchez, este movimiento es más que un trámite administrativo; es el cierre de una era en la entidad electoral más compleja de la nación.
Rubio Sánchez no se va con las manos vacías, y bajo su gestión, el Estado de México experimentó una transformación en su cultura democrática, en este sentido el funcionario recordó que antes de los comicios de 2017, la participación ciudadana apenas rozaba el 50 por ciento una cifra que logró revertirse hasta colocar a la entidad en los primeros peldaños de asistencia a las urnas a nivel nacional.
“Aprendí bastante, creo que ya soy más mexiquense que jalisciense, pero regreso a mi tierra después de 23 años”, confesó con nostalgia, evocando sus inicios como vocal distrital en Huixquilucan.
Durante su estancia de cinco años en la titularidad de la Junta Local, encabezó la organización de tres elecciones federales y dos procesos para la gubernatura, consolidando una alianza estratégica con el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM).
El Vocal Ejecutivo asegura que no deja deudas pendientes, por el contrario, entrega una institución galardonada. Recientemente, el Consejo General del INE reconoció a la delegación del Estado de México como la “mejor junta local de todo el país”, un premio a la profesionalización y eficiencia de su equipo de trabajo.
Respecto al futuro, Rubio Sánchez se mantiene cauteloso pero propositivo, y sobre la reforma electoral en puerta, señaló que tanto el INE como los organismos locales han enviado propuestas a la comisión presidencial para robustecer la democracia, aunque admitió que aún es pronto para conocer el calado final de dichas modificaciones.
La transición ya tiene nombre, Martín Martínez Cortázar, con experiencia previa en territorio mexiquense, Martínez Cortázar asumirá el liderazgo de la estructura profesional el 1 de marzo, una vez que se complete el proceso formal de entrega-recepción supervisado por el Órgano Interno de Control.



