* El partido político presentó 11 puntos irreductibles para proteger la pluralidad y cerrar el paso al crimen organizado……
Por Martha Romero
Ante la inminente presentación de la iniciativa de reforma electoral a nivel nacional y local, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) advirtió que las reglas del juego democrático no deben modificarse bajo presión política ni reducirse a un simple discurso de ahorro presupuestal.
El diputado Omar Ortega Álvarez, coordinador de la bancada perredista en el Congreso Mexiquense señaló que la iniciativa se está “cocinando” y la presentarán este mismo mes, por lo que no se van a quedar callados porque no existen las condiciones políticas para una reforma de fondo, pero frente a la intención de imponerla asumirán su responsabilidad histórica y pondrán sobre la mesa propuestas claras porque no van a avalar retrocesos.
Indicó que la dirigencia perredista en el Estado de México delineó un plan de acción y defensa estructurado en 11 ejes fundamentales, agrupados en cuatro grandes rubros.
El primero, dijo, es la defensa de las instituciones y modernización responsable para defender la permanencia de los organismos públicos locales electorales (OPLES), ya que desaparecerlos es centralismo puro, por lo que el verdadero reto es profesionalizarlos y evaluarlos, más no borrarlos del mapa.
Añadió que el segundo punto es la representación real y cero privilegios de cúpulas para eliminar las listas cerradas decididas “desde los escritorios”, es decir, que tanto las diputaciones de representación proporcional como las regidurías se integren con quienes hicieron campaña y obtuvieron votos reales en las calles.
En este punto propuso un rediseño histórico para el Congreso del Estado de México para pasar a 38 diputaciones de mayoría relativa y 37 de representación proporcional para que exista un equilibrio real, que sea un espejo fiel del voto ciudadano, sin mayorías artificiales ni sobrerrepresentaciones tramposas, donde el tope del 8 por ciento debe ser un blindaje absoluto.
Ortega Álvarez indicó que en el tercer punto se busca que haya equidad financiera y campañas más cortas para evitar la intervención de poderes fácticos, donde haya exclusividad del financiamiento público durante las campañas y se elimine por completo el dinero privado.
Mencionó que el cuarto punto es implementar un blindaje contra el crimen organizado y la violencia, pues ante la injerencia de la delincuencia en los procesos electorales es prioritario implementar filtros estrictos de integridad previos a las postulaciones, además de la suspensión excepcional de elecciones en zonas controladas por el crimen.
“No es renunciar a la democracia, es defenderla. No podemos llamar elección a un proceso realizado bajo amenaza, violencia o captura criminal del territorio. La autoridad electoral debe tener la facultad de suspender comicios donde la vida y la libertad no estén garantizadas”, concluyó.
Por su parte Javier Rivera, secretario general del PRD Estado de México, dejó en claro que estas propuestas no buscan legitimar un albazo legislativo, sino establecer líneas rojas irreductibles para evitar que la próxima reforma electoral signifique un retroceso para la vida democrática del país y de la entidad mexiquense.
“No existen hoy las condiciones políticas adecuadas para una reforma de fondo bajo presión, pero asumimos una posición responsable para evitar retrocesos en la vida democrática”, concluyó.



