Por Mireya Álvarez
En un contexto donde el deterioro ambiental y la presión sobre los recursos hídricos exigen respuestas urgentes, el municipio de Lerma se convirtió en epicentro de un intercambio estratégico entre sectores industriales y autoridades ambientales, al albergar la jornada “Agua e Industria”.
Con la presencia de diplomáticos, empresarios y funcionarios de los tres niveles de gobierno, el foro tuvo como objetivo principal construir puentes de colaboración en torno a la sostenibilidad industrial, con especial énfasis en la gestión del agua en la cuenca Lerma-Santiago.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la participación del embajador de Panamá en México, Abraham Martínez Montilla, quien compartió la experiencia de su país en políticas de manejo hídrico, destacando casos de éxito en la relación entre industria y sostenibilidad. Su intervención no solo aportó una visión internacional al foro, sino que también abrió la puerta a posibles colaboraciones binacionales en materia ambiental.
Durante la inauguración, Teresita de Jesús Alanís, séptima regidora de Lerma y presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, lanzó un llamado claro: el deterioro del río Lerma no es obra de un solo actor, sino de una responsabilidad compartida entre gobierno, empresas y sociedad.
“Todos somos factor de que eso haya ocurrido durante años”, declaró Alanís, reconociendo la magnitud del problema, pero también la posibilidad de una solución si se actúa de forma coordinada.
La regidora insistió en que el diálogo con el sector empresarial no debe limitarse a la supervisión o sanción, sino abrirse al trabajo conjunto y a la prevención de daños ambientales.
“Cuenten con una aliada dentro del gobierno municipal”, expresó a los empresarios presentes, reafirmando la disposición del ayuntamiento para colaborar activamente.
Este encuentro marca una apuesta clara de Lerma por liderar a nivel regional los esfuerzos de armonización entre desarrollo económico y cuidado ambiental. En una zona marcada históricamente por la presencia industrial, el desafío es grande, pero las señales de apertura y diálogo muestran una nueva etapa.
El municipio, uno de los más relevantes en términos de producción industrial dentro del Estado de México, enfrenta el reto de transformar sus modelos productivos sin comprometer el entorno natural que ha sido históricamente afectado, especialmente por la contaminación del río Lerma.
El foro “Agua e Industria” no solo sirvió para compartir buenas prácticas, sino también como una invitación abierta a las empresas para participar en la construcción de un modelo más responsable, más consciente y más sustentable.



