Todos los vuelos con destino u origen en el aeropuerto internacional de El Paso, en Texas, en la frontera con México, quedaron suspendidos durante diez días por “razones de seguridad”. Así lo indicó el miércoles el regulador estadounidense de la aviación civil (FAA).
“Ningún piloto está autorizado a volar una aeronave en las zonas a las que se refiere este aviso”, señaló la FAA en su sitio web.
La restricción al espacio aéreo sobre El Paso y la cercana localidad de Santa Teresa, en Nuevo México, entró en vigor el miércoles a las 06:30 horas, tiempo local.
Todos los vuelos, “incluidos los comerciales, de carga y de aviación general”, están inmovilizados en tierra, precisamente el aeropuerto, invitando a los viajeros a ponerse en contacto con su aéreo.
El cierre del espacio aéreo se tenía prevista a concluir el próximo 21 de febrero. Además, el comunicado no precisó los motivos de estas restricciones en una de las ciudades más importantes para el tránsito entre Estados Unidos y México.
Sin embargo, horas después de anunciarse esta medida, la Administración Federal de Aviación levantó esta prohibición.
“Se ha levantado el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso. No existe ninguna amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos reanudarán sus operaciones con normalidad”, señaló la agencia en su cuenta de X.



